La vía principal de la urbanización El castaño ha sido afectada enormemente con rocas y sedimentos / FOTOS YORMAN PERNALETE

La vía principal de la urbanización El castaño ha sido afectada enormemente con rocas y sedimentos / FOTOS YORMAN PERNALETE

CIUDAD MCY.- El desbordamiento de la quebrada Palmarito ha estremecido a todo el estado Aragua y a las comunidades de Palmarito y El Castaño, con varias casas y cientos de familias afectadas. Vecinos se han mostrado afectados pero con la fe intacta en volver a reconstruir su comunidad.

Entre el miedo y la angustia, relatan los afectados que este acontecimiento tomó a más de uno por sorpresa en sus hogares o trabajos. Rangel Tircio trabajaba como vigilante en una de las casas ubicadas en la urbanización El Castaño, dónde comentó que se encontraba en un autobús en la zona cuando comenzó a bajar agua por la calle y sin dudarlo dos veces salió del autobús junto a los demás pasajeros y se resguardaron en un kiosco.

Entre lágrimas asegura que ha sido una de las experiencias más catastróficas de su vida, pues amigos cercanos murieron.  “Yo estoy dentro del autobús y cuando volteo a ver el agua bajando inmediatamente sabía lo que venía”, comentó Tircio, a la vez que relató que al autobús donde venía se lo llevó el río y que el agua le llegó a la altura de la cintura, sin embargo, agradece a Dios por permanecer vivo.

Las experiencias resultaron distintas entre las personas. Mientras a algunos los tomó por sorpresa, más arriba, en la urbanización Palmarito, el río se hacía presente fuertemente. Lauri Leal ha vivido casi diez años en la urbanización y comentó que se sintió como un temblor debido a las rocas, expresando que su casa no fue afectada de milagro, pero pudo ver de cerca como el agua arrasaba con las casas vecinas.

Rangel Tircio, habitante de una comunidad cercana

Rangel Tircio, habitante de una comunidad cercana

“Nunca había visto llover de la manera que llovió ese día, empezó como a las 12 pm con truenos y relámpagos”, relató Leal, quien a su vez comentó que su casa sirvió como alojamiento a los vecinos a quienes se les metió el agua en sus casas.

Itzer Gonzales vive cerca del río que se desbordó y aseguró que nunca se imaginó que el desbordamiento pasara, sobre todo porque no era un río que tuviese más de dos metros de profundidad ni que fuese muy movido. Una de las cosas que frenó de cierta manera que impactara fuertemente por su casa fue un portón, el cual, según palabras de Gonzales, frenó y desvió la intensidad.

“Fue sorprendente, la lluvia venía con truenos que se veían en la montaña, comenzó un  fuerte temblor, eran los árboles y las rocas que venían, el temblor duró unos 45 minutos”, comentó Gonzales. Él y su familia se mantienen en su casa debido a los ancianos de 102 años y 98 años que viven allí quienes no pueden ser evacuados por la fragilidad de los mismos.

Las distintas familias han agradecido el apoyo de los Gobiernos nacional, y regional, de los voluntarios, Protección Civil, cuerpos de bomberos, entre otros, por mantenerse al tanto y colaborando en el cuidado de la salud de éstos a través de la donación de comidas y agua.

GABRIELA MARACARA

Lauri Leal, habitante de la urbanización Palmarito

Lauri Leal, habitante de la urbanización Palmarito