*** El aprendizaje y las emociones de los más pequeños son fundamentales para preservar en su etapa inicial. Los corazones de los niños brillan sin importar el color que refleje su mundo ***

CIUDAD MCY.- Los niños son la alegría del mundo, esa inocencia que los caracteriza y esas ganas de aprender infinitas hacen que el mundo brille en mil colores. Ser padre va mucho más allá de impartir una buena educación, principios y valores, ser padre es velar por las emociones del niño, permitiéndoles un buen desarrollo y contacto con la sociedad. Es por ello que las emociones en los niños deben cuidarse al máximo, esto garantiza un buen desarrollo en su entorno.

Recientemente fue celebrado el Primer Congreso Nacional de la Neurodiversidad en el Teatro de la Ópera de Maracay, donde una serie de expertos expusieron sus conocimientos para tratar este tema en los más pequeños.

Los niños a medida que van creciendo van desarrollando sus habilidades físicas y motoras, pero hay casos que presentan una variación. La neurodiversidad se define como la variación del desarrollo del cerebro humano y sus procesos respecto a estados no patológicos. Entre los trastornos del neurodesarrollo más comunes se encuentran: la dislexia, dispraxia, déficit de atención con hiperactividad, hasta trastorno de espectro autista (TEA).

EN MANOS EXPERTAS

En virtud de tan variada información que hay sobre el tema, Ciudad MCY reunió a dos profesionales, Yohandris Brito, psicóloga infantil y a María Gabriela Díaz, psicóloga clínica, quienes brindaron todos sus conocimientos sobre este importante tópico.

Brito, comentó sobre el desarrollo de las personas con Trastorno de Espectro Autista (TEA) en el ámbito académico. “Una vez el paciente es diagnosticado, se conversa con el profesor para que cambie la estrategia de aprendizaje y se haga mucho más fácil de captar, mas no el contenido, el contenido siempre debe ser el mismo. Esto le permite al niño llevar una vida cotidiana porque sigue conviviendo en la misma aula con sus compañeros, ya que vive un entorno ‘normal’”, argumentó la especialista.

De igual manera, Brito comentó que es un proceso que debe llevarse de la mano con especialistas para que el niño tenga un buen desarrollo en sus actividades. “Una vez que se tengan los diagnósticos, en el ámbito académico se debe proceder a un plan para trabajar en conjunto, padres y maestros para crearles rutinas y metodologías diferentes de aprendizaje al niño para que viva una vida ‘normal’”, expresó Brito.

A su vez, María Gabriela Díaz, psicólogo clínico, define el TEA como “una condición que afecta el neurodesarrollo y causa alteraciones principalmente en la comunicación, la socialización y la conducta”.

Díaz mencionó que la manifestación del mismo varía de un infante a otro, por tal motivo se le reconoce como espectro, ya que dos niños neurodivergentes pueden verse y variar en conductas completamente diferentes.

“Hay niños dentro del espectro que pueden tener un funcionamiento mental superior o autismo de alto funcionamiento. se evidencian también diferentes estilos de aprendizaje, distintas maneras de resolver problemas, desde talentos increíbles o autismo de alto funcionamiento a dificultades mucho más profundas, en donde se evidencia una ausencia del lenguaje expresivo oral, el grado de ayuda que cada uno necesita depende del área del desarrollo se encuentre afectada”, argumentó Díaz.

La especialista resaltó algunos indicadores que sirven como alerta para que los padres busquen una intervención temprana. “Existen señales de alerta que los padres pueden tener en cuenta, ojo no son los criterios diagnósticos del espectro autista, pero si te pueden indicar que está sucediendo algo y que hay que buscar orientación profesional”, aseveró.

En continuación a la exposición de Diaz, ella refiere que “al niño no responder a su nombre cerca del año de edad, no señalar los objetos para mostrar interés, no presentar juegos simbólicos, como hacer que le está dando comida a una muñeca, evitar el contacto visual, prefiere el juego en solitario, presenta retraso ausencia o alguna alteración en el lenguaje (…) prestan poca atención, son niños selectivos con ciertos alimentos además de presentar problemas gastrointestinales, entre otros… si su hijo presenta algunos de estos signos es importante acudir al pediatra de confianza quien se encargue de referir a los distintos especialistas”, aseveró Díaz.

Es importante destacar que, el TEA, por ser una condición, no tiene cura, por lo tanto, los padres, de la mano de un equipo multidisciplinario y redes de apoyo, deben trabajar para lograr que el niño con esta condición pueda potenciar las áreas en donde presente retos y desarrollar al máximo sus habilidades en términos de una vida plena y feliz.
Los niños, por su inocencia, tienen un corazón muy bondadoso, independientemente de la condición que presenten o no, la hermosura de la infancia es compartir, enseñar, aprender y ayudar a los demás. Los más pequeños, con su corazón tan noble, desean es jugar y vivir en un mundo de colores y amor que los padres y representantes deben cuidar para brindar un crecimiento sano emocionalmente en los que se convertirán en el futuro de mañana.

UN PAPÁ REFIERE SU CASO

Alexander Rojas, representante de Miley Rojas, comentó sobre cómo le cambió la vida después de saber que su hija presenta la condición de trastorno de espectro autista. “Yo me deprimí, estaba muy triste, pero más que todo era por el desconocimiento, después que tú te informas sentí como paños de agua tibia sobre mí. Saber cómo tratar y ayudar a Miley me cambió la vida y ves que la situación no es para traumarse. Yo empecé a sentir mucha esperanza en lo que ella podía lograr porque entiendo que no es algo que los limite tanto”, expresó.

Rojas explicó que después de recibir los consejos del psicólogo y adicional con las terapias, Miley ha avanzado en tres meses lo que no había avanzado en un año.

“La tratamos muy normal, muy a la par de sus hermanos. Lo que hacemos es que la forma en que se lo decimos y la forma en que le damos las tareas es la adecuada para que ella nos entienda, es la única diferencia. Es como que, si ella hablara otro idioma, estamos aprendiendo a entender su idioma y a darle las mismas responsabilidades a ella, pero en su idioma, en la forma que nos entiende”, indicó Rojas.


“Académicamente, Miley es muy buena estudiante y aunque no se relaciona con muchas personas en el aula, tiene un amiguito, que es el único que trata y este pequeño también presenta la misma condición de trastorno de espectro autista”, resaltó Rojas.

En cuanto a la alimentación, las personas que presentan esta condición deben tener una dieta que les permita tener un mejor estilo de vida. “En el caso de Miley, tuvimos que bajar el gluten, los azucares y los carbohidratos, ya que ella tiene la particularidad de que se pone muy hiperactiva y no duerme”, relató el señor Rojas.

“Miley lleva una vida muy normal, va a la escuela, eso sí, es muy metódica, le creamos una rutina y ella debe seguirla, juega con sus hermanos, va a las terapias y sale muy feliz, llena de buena energía, calmada. Me siento muy bien viéndola en sus terapias como ella juega, como es feliz en su mundo, se nota que la niña ha avanzado bastante, gracias a Dios, y la seguiremos ayudando para que pueda desarrollarse de manera correcta en este mundo”, señaló Alexander Rojas, padre de Miley.

ANAÍS RONDÓN