La destitución del Capitán General Emparan aquel abril de 1810 fue el primer eslabón de una cadena de sucesos que culminó en república. Doscientos quince años después, esa fecha sigue siendo el centro del relato independentista venezolano

CIUDAD MCY.- El 19 de abril de 1810, un Jueves Santo, el Cabildo de Caracas convocó una sesión que derivó en la destitución del capitán general Vicente Emparan y en la creación de una Junta Suprema de Gobierno. El acto, que ocurrió sin derramamiento de sangre, es reconocido como el primer paso del proceso que llevaría a Venezuela a declarar formalmente su Independencia el 5 de julio de 1811.

CONTEXTO QUE LO HIZO POSIBLE

El acontecimiento no surgió en el vacío. España atravesaba una grave crisis institucional desde 1808, cuando Napoleón Bonaparte invadió la Península Ibérica, forzó la abdicación del rey Carlos IV y colocó en el trono a su hermano José Bonaparte.

En Caracas, la élite criolla venía acumulando reclamos desde hacía décadas. Los blancos nacidos en América estaban excluidos de los cargos gubernamentales más importantes, reservados habitualmente para los peninsulares. A esto se sumaba la influencia de las ideas ilustradas europeas y el ejemplo de las revoluciones norteamericanas y francesas, que circulaban en tertulias y correspondencias privadas.

La noticia de la disolución de la Junta Suprema Central de Sevilla, último organismo de gobierno español reconocido como legítimo, llegó a Caracas en los primeros meses de 1810 y aceleró los planes de los sectores que buscaban un cambio de mando.

INDEPENDENCIA DECLARADA «EN NOMBRE DEL REY»

El nombre de la junta que ese día se creó no era casual. El organismo denominado “Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII” invocaba la figura del monarca español, prisionero de Napoleón, como fuente de legitimidad.

Los historiadores han interpretado este recurso de distintas corrientes: algunos lo ven como una estrategia para moderar la resistencia interna y ganar adhesiones; otros, como una postura sincera de autonomía sin ruptura total con la Corona.

Lo cierto es que, la junta asumió de inmediato funciones de gobierno propio: abrió los puertos al comercio internacional, suprimió el tributo indígena, abolió el tráfico de esclavos aunque no la esclavitud y envió delegados a otras provincias y al exterior para buscar reconocimiento.

En catorce meses, el proceso avanzó hasta la declaración formal de independencia de Venezuela convirtiéndose en República el 5 de julio de 1811.

PROTAGONISTAS DEL 19

Además de Emparan y el sacerdote José Cortés de Madariaga, varios actores tuvieron un papel central.

Martín Tovar Ponte, alcalde de primer voto, presidió la sesión del Cabildo; Juan Germán Roscio, jurista, fue uno de los redactores del acta del día y que participaría luego en la redacción de la Declaración de Independencia; y Simón Bolívar, de 26 años, aún sin protagonismo central en la jornada, pero ya vinculado al movimiento político emergente.

INDEPENDENCIA QUE TARDÓ ONCE AÑOS EN CONSOLIDARSE

El 19 de Abril abrió un proceso, no lo cerró. La Primera República venezolana colapsó en 1812; la Segunda fue destruida en 1814 por las fuerzas realistas al mando de José Tomás Boves.

La independencia no quedó militarmente asegurada hasta la Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, y diplomáticamente reconocida años más tarde.

El costo humano fue considerable: estimaciones históricas señalan que entre un cuarto y un tercio de la población venezolana pereció durante la década de guerras, por combates, enfermedades y desplazamientos.

REPERCUSIÓN CONTINENTAL

El movimiento del 19 de Abril ocurrió en un contexto más amplio. Ese mismo año, cabildos de Buenos Aires y Bogotá protagonizaron procesos similares. La ola de juntas de gobierno que se extendió por América del Sur entre 1810 y 1825 culminó con el fin del dominio español en el continente, sellado en la Batalla de Ayacucho en 1824.

Venezuela fue uno de los primeros focos de ese proceso, y Simón Bolívar nacido y formado en Caracas se convertiría en su figura militar y política más influyente a escala continental.

EL PRESENTE

Más de dos siglos después, el 19 de Abril de 1810 sigue siendo una referencia clave para entender la construcción de la nación venezolana. Esos sucesos no solo marcaron un quiebre político, sino el inicio de un debate sobre autonomía y legitimidad que aún resuena.

Hoy, la fecha trasciende la conmemoración y se proyecta como un espacio de reflexión sobre el rumbo a tomar, donde la figura de Simón Bolívar y el proceso que se abrió en 1810 continúan siendo claves para interpretar el presente.

REINYMAR TOVAR | CIUDAD MCY

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