Argentina atraviesa un complejo escenario político y económico en el primer semestre de 2026, con una sociedad polarizada y signos de descontento cada vez más evidentes hacia la gestión del presidente Javier Milei. En este contexto, los últimos sondeos de opinión reflejan una caída sostenida en los índices de popularidad del mandatario, la cual impacta con especial fuerza en el electorado femenino. Según las encuestas más recientes, el rechazo entre las mujeres alcanza niveles alarmantes de hasta el 70 %.

El último informe de la consultora Zuban Córdoba revela que 7 de cada 10 ciudadanos argentinos consideran necesario un cambio urgente en la administración nacional, mientras que la desaprobación a la figura de Milei escaló al 64,5 %. Estos números contrastan con los niveles de apoyo que el mandatario registró durante sus primeros meses de gobierno, período en el que capitalizaba el malestar contra la clase política tradicional. Esta tendencia a la baja se ha acelerado en las últimas semanas.

DESCONTENTO CIUDADANO

El descontento ciudadano se concentra principalmente en la desaprobación de figuras clave del gabinete. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, hermana del mandatario, enfrenta serias acusaciones de corrupción por presuntos cobros de sobornos; por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, es el blanco de los señalamientos por la gestión de la crisis inflacionaria y la recesión. Ambos funcionarios se han convertido en focos recurrentes de las críticas opositoras y de diversos sectores de la sociedad civil.

El informe de la consultora advierte, sin embargo, un dato paradójico que vuelve más complejo el panorama: a pesar del deseo mayoritario de un cambio de rumbo, los argentinos no identifican a un líder de oposición capaz de consolidar una alternativa viable. La fragmentación del arco opositor, que se divide entre el peronismo, Juntos por el Cambio y nuevos espacios centristas, deja al país en un escenario de incertidumbre política y carente de perspectivas claras hacia el futuro inmediato.

Analistas políticos coinciden en que la combinación de recesión económica, alta inflación y corrupción interna erosiona la base de apoyo que llevó a Milei a la presidencia. La falta de recambio generacional en la oposición y la ausencia de figuras con un arrastre popular suficiente profundizan la crisis de representación. Hasta el cierre de esta edición, la Oficina del Presidente no emitió declaraciones oficiales sobre los resultados de los sondeos.

 

FUENTE: VTV

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