CIUDAD MCY.– Venezuela se prepara para el Caribe Wave 2026, un ejercicio anual de alcance internacional que busca medir la capacidad de respuesta ante un posible tsunami.
Esta actividad, coordinada por el Grupo Intergubernamental de Coordinación del Sistema de Alerta contra los Tsunamis (ICG/CARIBE-EWS), y en Aragua por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), es el faro que guía estas maniobras de Seguridad Nacional.
Bajo la coordinación de Funvisis, estudiantes y equipos de Protección Civil en Santa Cruz de Aragua se preparan para el ejercicio de tsunamis más importante de la región, apostando por la educación como principal escudo de supervivencia.
LAMAS: SEMILLERO DE RESILIENCIA
En el municipio Lamas, el equipo de Protección Civil de la localidad tomó los pasillos de la UENB “Rafael Briceño Ortega” para convertir a los estudiantes en los protagonistas de su propia seguridad. No se trata solo de caminar en fila; se trata de internalizar rutas de desalojo y medidas de autoprotección que pueden salvar vidas en segundos críticos.
“Instruir a nuestros niños es asegurar una comunidad más resiliente”, destacan las autoridades locales, quienes ven en las escuelas el centro de operaciones para una sociedad preparada.
El despliegue en el plantel educativo incluyó simulaciones de desalojo rápido y técnicas de «Agáchate, Cúbrete y Agárrate», adaptadas a la realidad de un evento sísmico que pudiese desencadenar una amenaza costera. Los rostros de los niños, entre la curiosidad y la seriedad del ejercicio, reflejan el éxito de una política pública que entiende que el pánico se combate con conocimiento.
UN ESCUDO COORDINADO
El Caribe Wave es un engranaje donde participan instituciones científicas, cuerpos de seguridad y la ciudadanía cuyo objetivo es fortalecer la capacidad de respuesta y aceitar los protocolos de comunicación entre los organismos del Estado y las comunidades vulnerables.
La participación de las escuelas en Santa Cruz de Aragua demuestra que la gestión de riesgos ha dejado de ser un manual en un escritorio para convertirse en una dinámica viva, se monitorea el futuro a través de la formación de sus ciudadanos más jóvenes.
REINA BETANCOURT
FOTOS: CORTESÍA

