Entender los recesos digitales, y reconocerlos como una necesidad de salud física, mental y emocional en la era de hiperconexión, es fundamental para mitigar los efectos del sedentarismo, el insomnio y la saturación cognitiva, para mejorar la calidad de vida
CIUDAD MCY.-Las pantallas, se quiera o no, se han vuelto el escenario donde transcurre gran parte de la vida de muchas personas. El entretenimiento, con videos fugaces de redes sociales, expone a los usuarios a una corriente interminable de estímulos que la mente intenta procesar sin descanso, así como su uso para estar en contacto con amigos, familiares o para trabajar desde casa.
Sin embargo, esta conexión constante no llega sin consecuencias. Estudios recientes advierten que el exceso de exposición a las plataformas agota los recursos cognitivos.
La llamada “fatiga digital” emerge como un nuevo estado de agotamiento mental, emocional y físico derivado del uso excesivo y prolongado de tecnologías digitales que compromete la capacidad de atención, la memoria y el bienestar psicológico de los usuarios de dispositivos electrónicos.
En este artículo se desarrollará una exploración temática sobre el fenómeno de la fatiga digital y de cómo impacta el hacer “scroll” (deslizar, desplazar) constantemente en el cerebro y qué hacer para mitigarlo.
HIPERCONECTIVIDAD
Vivir en hiperconectividad se ha vuelto sinónimo de normalidad. Desde el despertar hasta el dormir de cada internauta se navega en una red de estímulos que exige respuestas inmediatas. Precisamente, la exposición prolongada a este tipo de contenido tiende a modificar la arquitectura cognitiva. El scroll desmedido, las notificaciones y las recompensas variables estimulan los “circuitos dopaminérgicos”, que son neurotransmisores que ejecutan el control motor, la motivación, el placer y la regulación endocrina del cerebro.
Este cúmulo de estímulos genera una sensación momentánea de gratificación que refuerza la conducta de revisar el teléfono una y otra vez. Esta tarea, inofensiva en apariencia, altera la forma de procesar información.
ANSIEDAD DIGITAL: SIGNOS Y SINTOMAS
Reconocer la “tecnoansiedad” o estrés tecnológico es fundamental para abordar y mitigar esta afección. Son algunos indicadores:
- Inquietud e irritabilidad: se da como la necesidad imperiosa de revisar los dispositivos constantemente junto a la incapacidad para relajarse.
- Dificultad para concentrarse: es palpable cuando se dificulta atender tareas o conversaciones sin distraerse con dispositivos digitales.
- Síntomas físicos: se manifiestan con dolores de cabeza, fatiga visual y dolor de cuello, derivados del uso prolongado de pantallas. Además, el aumento del ritmo cardíaco y la sudoración pueden presentarse como respuesta al estrés relacionado con el uso desmedido de teléfonos o tablas.
- Aislamiento social; la decisión de preferir interacciones digitales a la comunicación cara a cara, para evitar compartir reuniones sociales reales.
- Malestar emocional: es cuando afloran sentimientos de insuficiencia, soledad y miedo a perderse algo, pueden contribuir al malestar emocional y la
GUÍA PARA LA DESINTOXICACIÓN DIGITAL
Designar y/o preferir zonas libres de tecnología: es recomendable crear áreas específicas en el hogar, como dormitorios o el comedor, donde no se permitan dispositivos digitales. Esto fomenta interacciones significativas y ayuda a mejorar la calidad del sueño.
- Establecer horarios de uso: se debe dedicar momentos específicos a revisar el correo electrónico, redes sociales y otras actividades en línea. Por ejemplo, puedes destinar la primera y la última hora del día como periodos sin tecnología para comenzar y terminar la jornada con tranquilidad.
- Emplear el modo “No molestar”: Activar esta función en los dispositivos durante los momentos en que no son necesarios, o cuando se ejecutan tareas importantes. Esto minimiza las interrupciones y ayuda a mantenerse presente en el momento.
- Identificar actividades más importantes y satisfactorias para dedicarle más y mejor calidad de tiempo.
- Tomar paradas frecuentes para descansar la vista, mente y articulaciones aprovechables para el estiramiento, moverse o realizar alguna actividad pronta y sin conexión digital.
MARCOS GAVIDIA │ ENTERHEALTH.COM
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