CIUDAD MCY.- La exposición antológica El mensajero del color (1967-2022), se encuentra disponible en la sala 5 del Museo Alejandro Otero (MAO) en La Rinconada. La muestra ofrece una oportunidad invaluable para recorrer la trayectoria de este artista plástico, cuya obra transita entre la luz del trópico y la denuncia histórica.

Gisseppi nació el 11 de mayo de 1943 en La Victoria, estado Aragua. Fue un artista de formación esencialmente autodidacta, aunque pulió su mirada bajo la mentoría de maestros como Marco Castillo y Heriberto Blanco.

Su fallecimiento el 4 de marzo de 2023 dejó un vacío en el arte plástico nacional, justo cuando su legado recibía los más altos honores, incluyendo el título de Maestro Honorario de la Universidad Nacional Experimental de las Artes y el reconocimiento como Portador Patrimonial de la Nación.

Sobre su lenguaje visual, el curador Luis Emeterio González destacó la valentía de su paleta “pocos artistas venezolanos han mostrado tanta pasión por el color como Giusseppi, en su transitar desde las pinceladas sutiles de laborioso aprendiz, hacia el estallido del pigmento vibrante de arriesgado creador, que desechó las modas y estilos conducentes al éxito fácil, en su fervor sin límites por capturar la acción sensible del color” explicó.

González subraya que esta búsqueda no decorativa, sino que alcanzó una profundidad política y humana, especialmente en sus series sobre la identidad “Su preocupación social la plasmó en motivos indígenas y campesinos, alcanzando su clímax en la serie de pinturas Homenaje a la resistencia indígena (…)» destacando lo simbólico que sobrepasa cualquier representación esteticista.

La muestra artística compuesta por 42 piezas del artista y titulada El mensajero del color (1967-2022), estará disponible en las instalaciones del MAO, hasta finales de mayo, e incluirá varios conversatorios y visitas guiadas.

FUENTE: EL FOCO 

FOTO:CORTESIA