CIUDAD MCY.-El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, partió este viernes de China tras haber conseguido, según sus propias palabras, acuerdos comerciales «fantásticos» y un ofrecimiento de ayuda de su par Xi Jinping para desbloquear el estrecho de Ormuz.

El avión presidencial Air Force One despegó del Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital alrededor de las 14H40 locales (06H40 GMT) con destino a Washington tras una breve ceremonia de despedida, constataron los periodistas de la AFP.

El magnate republicano mantuvo dos días de reuniones con Xi con el objetivo claro de alcanzar pactos económicos en sectores como agricultura, aviación e inteligencia artificial (IA), además de avanzar en cuestiones geopolíticas espinosas, como la guerra en Oriente Medio o Taiwán.

Pese a un tono más moderado por parte del líder chino, Trump aseguró que de esta visita a Pekín, la primera de un mandatario estadounidense en casi una década, salieron «muy buenos resultados».

«Hemos resuelto muchos problemas diferentes que otras personas no habrían podido resolver», añadió, sin dar detalles.

Por su parte, Xi aseguró que fue una «visita histórica» y que, a día de hoy, ambas partes establecieron «una nueva relación bilateral, que es una relación de estabilidad estratégica constructiva».

Prometió enviarle a Trump semillas para la Rosaleda de la Casa Blanca.

BOEINH, SOJA Y PETRÓLEO

Trump no detalló el viernes los acuerdos comerciales que, según él, se sellaron con China.

Sin embargo, en la entrevista con Fox, Trump dijo que Xi se comprometió a comprar aviones Boeing, «200 de los grandes».

Las acciones del gigante aeronáutico estadounidense cayeron tras los comentarios del mandatario, en una señal de que el mercado esperaba una compra más sólida por parte de China.

Trump no detalló el viernes los acuerdos comerciales que, según él, se sellaron con China.

Sin embargo, en la entrevista con Fox, Trump dijo que Xi se comprometió a comprar aviones Boeing, «200 de los grandes».

Las acciones del gigante aeronáutico estadounidense cayeron tras los comentarios del mandatario, en una señal de que el mercado esperaba una compra más sólida por parte de China.

El presidente dijo que Pekín también había expresado interés en adquirir petróleo y soja estadounidenses.

China, que es el principal cliente del petróleo iraní, compró pequeñas cantidades de crudo a Estados Unidos antes de que Trump le impusiera altos aranceles el año pasado.

Desde entonces, ha reducido drásticamente las compras de soja estadounidense, recurriendo en su lugar a Brasil.

Bessent también reveló a la CNBC que Trump y Xi discutieron el establecimiento de «barreras de seguridad» para el uso de la inteligencia artificial.

FUENTE: GLOBOVISION

FOTO: CORTESÍA