CIUDAD MCY.- Ronald Acuña Jr. sigue en pausa y su mánager acaba de ponerle números a esa espera: ‘a ways out’, dijo Walt Weiss, que en español equivale a decir que no hay fecha, que no hay claridad, y que los Bravos de Atlanta tendrán que funcionar sin su mejor jugador durante lo que queda por venir en la temporada MLB 2025. La lesión en el isquiotibial que lo sacó del lineup sigue sin soltar.
Tres palabras bastaron para apagar cualquier expectativa de regreso inmediato. El mánager Walt Weiss fue directo al ser preguntado por el estado de Ronald Acuña Jr.: el venezolano todavía está ‘a ways out’, una expresión que en el lenguaje del béisbol no significa ‘pronto’ ni ‘en unos días’. Significa que el proceso de recuperación del hamstring sigue en curso y que el cuerpo técnico no está dispuesto a apresurarlo.
No es la primera vez que Ronald Acuña Jr. enfrenta una lesión de este tipo. Los isquiotibiales son uno de los músculos más traicioneros para un jugador explosivo como él, que basa gran parte de su juego en velocidad, aceleración en las bases y potencia en el swing. Cada vez que uno cede, la recuperación exige cautela más que urgencia.
Atlanta lleva semanas adaptando su alineación sin el número 13 en el lineup. La ausencia de Ronald Acuña Jr. no es solo un problema ofensivo —sus números de OPS y robo de bases son irreemplazables en el papel— sino también de liderazgo en el clubhouse. Los Bravos son un equipo con talento, pero Acuña Jr. es el tipo de jugador que cambia el ánimo de un partido antes de que empiece.
El equipo ha tenido que redistribuir responsabilidades en el outfield y buscar alternativas en el orden al bate. Ninguna cubre el hueco del modo en que lo haría su regreso, y el calendario de la temporada regular no tiene pausa: cada serie que pasa sin él es una serie que Atlanta disputa por debajo de su potencial real.
IMPLICACIONES EN LA TEMPORADA
En MLB, ‘a ways out’ sin una fecha concreta es el tipo de update que los fanáticos aprenden a leer entre líneas. No quiere decir que Ronald Acuña Jr. esté en riesgo de perderse el año completo, pero tampoco da pie al optimismo de una vuelta antes del próximo fin de semana. La decisión del cuerpo médico es clara: no hay apuro.
Lo que sí es seguro es que cuando Ronald Acuña Jr. regrese —y va a regresar— los Bravos van a necesitar que lo haga a plena capacidad, no al 70% por querer forzar el proceso. Para un jugador de su calibre, la paciencia ahora puede ser la diferencia entre una segunda mitad de temporada dominante y otra recaída que lo saque del todo. Weiss lo sabe. El equipo lo sabe. Y la afición, aunque no le guste esperar, también.
FUENTE: EL FILDEO
FOTO: CORTESÍA
