Este programa, además de fortalecer conocimientos y habilidades para la respuesta ante emergencias naturales o sociales, sirve como ventana para ayudar al prójimo en momentos de vulnerabilidad
CIUDAD MCY.- Nacido de un momento difícil, con el firme propósito de convertir la adversidad en momento de unión, con capacidad de respuesta comunitaria ante emergencias qué afecten a la población, el “Voluntariado por la Vida” se consolida como un programa que va más allá de una organización que permitirá a cada participante capacitarse en diferentes áreas, siendo este un espacio donde la humanidad, la empatía y sobre todo el amor surge como valores principales para proteger y ayudar al prójimo.
Ahora, este grupo de voluntarios no podría ser realidad sin el aporte de cada uno de sus participantes, gracias a que todos son importantes para unir fuerzas y salir adelante.
Es el caso de Álvaro Carrero, voluntario del municipio Mario Briceño Iragorry, quien señaló que este programa es una instancia para apoyar a los más vulnerables.
“Este voluntariado es para que toda la logística, toda la ayuda, pueda ser llevada a los más vulnerables, precisamente en estos momentos tan difíciles que están pasando”, señaló
Carrero detalló que esta es una oportunidad para que los jóvenes sumen fuerzas con un solo objetivo. “Este programa nos sirve a nosotros como ventana, porque además de formarnos, creamos estrategias sólidas para ayudar en cualquier momento de contingencia que nuestra población necesite”, puntualizó.
Por su parte, Liliana Mata, voluntaria del municipio Girardot, expresó: “esta labor es una unión no nada más de los aragüeños, es para unirnos como país”, señaló.
La ciudadana enfatizó que este voluntariado va más allá de lo físico, transciende también a lo emocional. “Además de ayudar a las personas que más lo necesitan, ya sea con insumos, también vamos a estar prestos para dar apoyo, con un sencillo abrazo, con palabras de aliento, que son importantes cuando pasamos por situaciones difíciles”, finalizó.
UNIÓN Y SOLIDARIDAD
Uno de los mayores ejemplos de voluntarios es Eyker Alexander Bolívar, apodado “El «Topito”, joven aragüeño quien estuvo desde el primer momento apoyando como voluntario en la Urbanización Bosque Lindo, del municipio Santiago Mariño, una de las edificaciones más afectadas en la entidad, por el doblete sísmico ocurrido el pasado 24 de junio.
Bolívar, junto a los cuerpos de prevención y seguridad del estado, brindó su apoyo en las labores de rescate, señalando que la solidaridad fue el eje central en estos momentos de angustia.
“Fue una experiencia que nunca pensamos vivir, pero que nos enseña cada día que el aragüeño es una cosa increíble y que pase lo que pase, siempre vamos a estar juntos”, aseveró.
“El Topito” subrayó que en todo momento las familias estuvieron a disposición de los cuerpos de prevención y voluntarios. “A pesar de que fue un momento trágico con familias que perdieron todo, siguieron entregando amor, y en una gratitud que nos deja sin palabras”, señaló.
El voluntario finalizó agradeciendo a los organismos de rescate por el apoyo. “Quiero darle las gracias a todo el Cuerpo de Bomberos, Protección Civil, quienes me guiaron para estar precavido; además, también agradezco a todas las personas que colaboraron con insumos, con apoyo en las redes y todos los que han puesto su granito de arena en esta situación tan vulnerable”, concluyó.
YORBER ALVARADO
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