Este movimiento teatral se caracteriza por “relegar” el valor estético en el montaje de las obras, sin embargo, prioriza “el mensaje social, emancipador y de contenido revolucionario”
CIUDAD MCY.- Víctor Loreto López, bioanalista, especialista en Salud Ocupacional del IAES y estudiante de Psicoanálisis lacaniano, relaciona todas sus ocupaciones con las artes escénicas porque le aportan ideas y experiencias a su trabajo como hombre de teatro.
“Soy actor, director, dramaturgo y docente teatral, pero lo que más me da mucho orgullo es que soy fundador y miembro de la agrupación “Teatro de Emergencia de Maracay”.
Este concepto del “Teatro de Emergencia” es una forma de hacer teatro y Loreto refirió que se basaron en el libro de Mario Benedetti «Letras de emergencia» publicado en 1973, donde se hace mención a las “Artes de Emergencia”.
ARTES DE EMERGENCIA
Mario Benedetti junto a sus compañeros de causa, intelectuales y artistas progresistas de los años 60 y 70, al sufrir exilios y persecuciones por las dictaduras suramericanas, decidieron crear el movimiento Artes de Emergencia, donde las manifestaciones artísticas “relegan la belleza, donde lo más importante es el mensaje social, emancipador, un mensaje revolucionario, basado en principios de izquierda y más que de izquierda, marxistas”, explicó Loreto.
La base doctrinaria de Benedetti es el sacrificio, para que en el futuro los seguidores de esta corriente puedan crear destacadas obras, sentidos poemas que exalten más el amor, lo individual, “y nosotros hacemos el sacrificio porque queremos hacer un cambio en la vida social. Nosotros decidimos inscribirnos en el Arte de Emergencia y creamos el ʼTeatro de Emergenciaʼ. Nosotros nacimos en 1994 en el seno del Taller Integral de Teatro de la Universidad de Carabobo (UC), Núcleo Aragua, en La Morita”.
Este grupo de teatro universitario era guiado por Alberto Suárez quien también dirigía el Teatro Estable de Maracay. Formado en Alemania, en el Berliner Ensemble, compañía teatral del gran maestro y metodista Bertolt Brecht, transmitió a Loreto, lo que aun hoy hace identificar a sus montajes y trabajos teatrales con la llamada “escuela de Alberto Suarez”.
Nacido en 1994, este grupo de jóvenes, casi todos con sensibilidad social, algunos de formación marxista, se identificaron políticamente con el proceso bolivariano y chavista. “Hacíamos nuestro teatro (…) performances, teatro breve, y formación teatral en las comunidades con el apoyo de la Universidad de Carabobo. Usábamos sus instalaciones y su emblemático transporte universitario que permitía movernos por todo el estado de Aragua presentando nuestras obras de teatro gratuitamente y todas con un gran contenido social”, rememoró el líder del Teatro de Emergencia Maracay.
ESCAMBRAY DE CUBA
Esos viajes por el país llevaron al Grupo a realizar presentaciones del llamado “teatroforo”, método que permite la discusión y el debate. “En una oportunidad estuvimos en el Festival Internacional de Teatro de Occidente en Guanare, importante evento que estuvo dirigido por el célebre director Carlos Arroyo, hoy día presidente de la Compañía Nacional de Teatro.
Con la edificante experiencia del Festival en Guanare, Loreto recordó que los asistentes y conocedores del teatro contemporáneo los compararon con el Grupo Teatro Escambray de Cuba. “Realmente no nos parecíamos, yo conozco las diferencias fundamentales del Escambray y sabía que, si bien es cierto que coincidíamos en muchas cosas, el parecido no era tal”, argumentó.
“Al compararon con ellos, y en un evento como el Festival de Occidente, que nos relaciones con el Teatro Escambray, creo que es el mayor halago. No hay premio, no hay galardón que supere esa comparación”, dijo emocionado.
EVOLUCIÓN
El Teatro de Emergencia de Maracay ha evolucionado, cambió, debió adaptarse. Sin embargo, sigue siendo en esencia lo mismo, obras de carácter sociopolítico. El grupo teatral debió mutar por la falta de recursos económicos. .
Al separarse de la UC por culminación académica, los integrantes decidieron mantener la agrupación de manera independiente, y absolutamente autogestionaria, los subsidios y ayudas gubernamentales por parte del desaparecido Consejo Nacional de la Cultura (CONAC), instituto autónomo que su momento, fue el máximo ente encargado de coordinar y ejecutar las políticas culturales del país, dejaron de percibirse.
“Nosotros hacemos esto por amor al arte, no recibimos ni siquiera estipendios particulares, sin honorarios, y el dinero recibido ha servido para los gastos logísticos de llevar buena escenografía, buen sistema de luces para las presentaciones en las comunidades de bajos recursos, pero eso sí, un buen teatro, teatro de altura”, recordó Loreto.
Los montajes teatrales se han vuelto “un poco más físico, más de teatro actoral que de parafernalia escenográfica, y accionar con nuestros propios recursos (…) la mayor satisfacción está en la presentación en un pueblito, en un barrio, en una comunidad, sin restricciones para los públicos porque hacemos obras para fascinación de jóvenes, niños y adultos. El público principal de niños y jóvenes es el que más nos ve”.
DOCENCIA TEATRAL
Loreto maneja un programa de formación llamado Taller Integral de Teatro, logrado en alianza con Música y Movimiento, Escuela de Artes Integradas donde se aplica la fórmula ganar-ganar: “ellos ponen la sede, yo pongo mi persona como docente. Tenemos un trabajo bien hermoso con niños y contamos con un grupo de muchachos actores que llevan ya cinco años de formación aproximadamente, y ya actúan como verdaderos profesionales”, dijo..
Algunos de los integrantes alternan sus profesiones con el teatro y Loreto los hace coincidir en la idea de “que si no fuera por el teatro, nos volveríamos locos. Sí, porque la vida cotidiana es dura, pero el teatro nos revitaliza. Ya han pasado aproximadamente 50 personas, y contamos con un equipo fijo de seis, las más constantes”.
“BICHOS”
Actualmente, la agrupación cuenta con un semillero de 15 integrantes entre jóvenes, adolescentes y niños con los que trabajan en el montaje profesional de una obra llamada “Bichos” (“Bugs”) del norteamericano Tracy Letts, de un profundo contenido social, psicológico, y político y que se estaría presentando en septiembre en la sala Garabato Motita.
Entre el elenco Loreto incorporó a una de las niñas de taller de formación y cuenta con apenas seis años. “Imagínate la satisfacción. Esa niña no mira al público, no se pone nerviosa y es capaz de dar instrucciones a la actriz profesional que le acompaña, es una satisfacción enorme. El teatro es otra dimensión, es magia viva. Así lo llamaría yo, magia viva, ese encantamiento que tiene un actor en escena mandando la energía al público y el público disfrutando de eso”, ilustró con palabras.
LA LOCURA SE PERDONA
Basada en la obra original “La empresa perdona un momento de locura”, montaje teatral original de Rodolfo Santana, quien además escribió el guion de la película llevada al cine en 1978 y dirigida por el cineasta mexicano-venezolano Mauricio Walerstein, protagonizada por el músico y actor Simón Díaz, será el próximo trabajo a presentar por parte del Teatro de Emergencia.
“Estamos montando la obra. Es un clásico del teatro venezolano, pero tiene una vigencia impresionante. La presentamos en varias localidades de Aragua, y por lo acontecido a partir del 24 de junio se revisan fechas para llevarla al recién inaugurado teatro Ateneo de Maracay. Volver a esas tablas que tanto nos acogió en tiempos pasados será estupendo”, anunció el teatrero.
Relató con emoción que presentaron en ese escenario montajes de las obras, “El líder”, “Cuentos y descuentos”, “La musa de los pobres”, entre otras, con la esperanza que será igual en esta ocasión.
El teatro produce transformaciones sobre las personas, en lo individual y en lo colectivo. “El arte sana, cuando presentamos una obra en espacios con niños con condición, su fascinación es increíble. Creo que invertir en arte es también invertir en salud, salud mental, y el teatro, las arte en general, aportan eso a la sociedad. Es magia viva porque generamos la magia en un mundo donde todos, tanto el público como los actores, creemos que lo que está pasando allí es verdad. Es magia viva”, concluyo Loreto.
MARCOS GAVIDIA
FOTO : CORTESÍA

