El proceso va desde la inspección inicial hasta el reforza­miento estructural final, pasando por lineamientos técnicos específicos para cada nivel de daño, explicó el ministro de Transporte, Francisco Garcés

CIUDAD MCY.-El presidente de la Comisión Presidencial para la Evaluación de Habitabilidad e Infraestructura, Francisco Garcés, explicó en detalle la hoja de ruta técnica que seguirá el proceso de evaluación y reconstrucción de las edificaciones afectadas por los terremotos del 24 de junio, un proceso que se desarrolla en cuatro fases progresivas según el nivel de daño de cada estructura.

FASE1: INSPECCIÓN RÁPIDA INICIAL

La primera fase consiste en una evaluación rápida realizada por ingenieros civiles, que permite determinar si una edificación es habitable, de uso restringido o no habitable. Esta inspección arroja el semáforo verde, amarillo o rojo. «Lo primero es no correr riesgo y por eso lo más importante es sobre todo la salvaguarda de la vida», precisó Garcés.

El proceso comenzó con agilidad: «El sismo ocurrió el miércoles, el jueves ya estábamos conversando y el viernes ya estábamos dando los primeros cursos de entrenamiento. Todavía no estaba nombrada la comisión presidencial y ya estábamos trabajando en la formación de quienes iban a salir a inspeccionar», relató.

SEGUNDA INSCRIPCIÓN AMARILLO

Las edificaciones catalogadas en amarillo o rojo pasan a una segunda inspección más detallada, que establece con precisión el tipo de intervención necesaria. En esta fase se determina si la estructura puede ser reparada, apuntalada o si requiere demolición.

REPARACIÓN SEGÚN EL NIVEL DE DAÑO

Según el resultado de la segunda inspección, se aplican lineamientos técnicos específicos para cada tipo de daño:

Para daños en mampostería (paredes no estructurales): ya están siendo distribuidos los lineamientos para su reparación. «No todas las paredes hay que derribarlas. Si la pared está segura, se repara», aclaró Garcés.

Para daños estructurales leves (etiqueta amarilla): lineamientos para sellar grietas, reparar pérdida de recubrimiento e intervenir elementos dañados. Estos lineamientos se entregarán la próxima semana.

Para daños estructurales mayores (etiqueta roja recuperable): lineamientos de mayor complejidad, que están «a punto de salir» según indicó el funcionario. Garcés precisó que en esta fase se habla de reparación, no de reforzamiento: «No estamos otorgándole a la estructura mayor capacidad de la que tenía antes, sino restituyendo su condición inicial.»

REFORZAMIENTO ESTRUCTURAL

La fase final, de mayor alcance y duración, consiste en el reforzamiento de las estructuras ya reparadas. A diferencia de la reparación, el reforzamiento implica un proyecto más elaborado con procedimientos de mayor envergadura, orientado a llevar la edificación a una condición de desempeño deseable ante un eventual sismo futuro. Esta fase se inicia una vez concluida la reparación.

FUENTE: GLOBOVISION

FOTO: CORTESÍA