CIUDAD MCY.- El Gobierno del presidente de Chile, José Antonio Kast, envió este lunes al Senado una reforma constitucional destinada a reforzar las herramientas del Estado frente al crimen organizado y el terrorismo. La iniciativa fue ingresada con suma urgencia y contempla ocho modificaciones a la Carta Fundamental.

Uno de los principales puntos del proyecto es la creación de un nuevo estado de excepción para situaciones de amenaza grave e inminente a la seguridad pública. El mecanismo podría extenderse durante 120 días y ser prorrogado una vez por igual período, mientras que una extensión posterior requeriría autorización del Congreso.

Durante su aplicación, el Ejecutivo podría restringir la libertad personal y de desplazamiento, limitar los derechos de reunión y asociación, interceptar o registrar documentos y comunicaciones y disponer requisiciones de bienes. Las zonas afectadas quedarían bajo la dependencia inmediata de un Oficial General designado por el Presidente.

La reforma también propone sanciones adicionales para quienes sean condenados por delitos relacionados con el crimen organizado o el terrorismo. Entre otras medidas, establece una inhabilitación permanente para ejercer cargos públicos y limita durante 15 años el acceso a penas sustitutivas de prisión y determinados beneficios penitenciarios.

El proyecto incorpora además a la Constitución la posibilidad de crear registros de organizaciones criminales y establece un mecanismo para declarar a una agrupación como terrorista o vinculada al crimen organizado. La decisión presidencial requeriría un informe del Ministerio Público o del Consejo de Seguridad Nacional y la aprobación de dos tercios del Senado en una sesión secreta.

FUENTE: EFE

FOTO: CORTESÍA