CIUDAD MCY.- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) admitió en su informe de política monetaria de septiembre que la economía del país austral registró una caída durante el tercer trimestre de 2026, y confirmó de manera técnica que entró en recesión al acumular dos trimestres consecutivos en baja.

Representantes de la entidad monetaria explicaron estos datos en una conferencia de prensa encabezada por su presidente, Santiago Bausili, y el vicepresidente, Vladimir Werning, quienes abordaron la situación del producto bruto interno (PBI), el comportamiento de la inflación, los acuerdos cambiarios y las reservas del ente emisor.

Durante la presentación del informe, las autoridades del BCRA reconocieron la contracción de la actividad económica, aunque mantuvieron una perspectiva de recuperación para los meses finales del año.

“Para el cuarto trimestre, se prevé una recuperación del PIB luego de la caída del tercer trimestre. Una vez que se normalice la actividad del agro y se disipen los factores transitorios que afectaron a la economía en julio, el PIB del cuarto trimestre registraría un aumento significativo”, comunicaron desde el organismo mediante un documento oficial.

En materia inflacionaria, el presidente del BCRA afirmó que «la inflación debería bajar en lo que resta del año», hasta ubicarse por «debajo del 2 %» mensual, con lo que la variación acumulada de los 12 meses de 2026 finalizaría «por debajo del 30 % anual».

El vicepresidente de la institución, Vladimir Werning, analizó los niveles de endeudamiento de los hogares y sostuvo que la mora familiar está «en una fase descendente», tras una reducción del 12,9 % al 12,8 % observada entre julio y agosto. Analistas económicos señalan que este descenso responde principalmente a la salida de la nómina bancaria de deudores clasificados como «irrecuperables».

Caída del consumo interno y deterioro de la inversión

Los datos del BCRA y del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestran que el PBI sufrió una contracción del 0,6 % entre abril y junio en comparación con el trimestre anterior. Aunque el indicador todavía registró un incremento interanual del 2 %, la cifra trimestral reflejó la pérdida de dinamismo general.

El mayor impacto se observó en el consumo privado, que retrocedió un 2,4 % en el segundo trimestre tras acumular un alza del 15 % en los siete trimestres previos. En términos interanuales, la expansión del gasto de las familias pasó de un 3,1 % en el primer trimestre a un 0,4 % en el segundo, lo que se asocia a la pérdida de poder adquisitivo del salario real, la contracción del crédito al consumo y las crecientes dificultades para afrontar el gasto familiar.

La formación bruta de capital fijo, indicador que mide la inversión productiva, cayó un 0,8 % trimestral. En contraste, las exportaciones mostraron un avance del 2,5 % frente al trimestre previo y un 13,7 % en la comparación interanual.

Sectores productivos como la industria, la construcción y el comercio registraron desaceleraciones, agravadas por interrupciones temporales en el suministro de gas a plantas industriales durante olas de bajas temperaturas.

Pese a que la economía acumuló un crecimiento del 1,2 % en los primeros ocho meses de 2026 frente al mismo lapso de 2025, el estancamiento del mercado interno limita los efectos de la actividad exportadora sobre el empleo y el ingreso de la población.

Factores de riesgo internacionales

El informe del organismo emisor advirtió además sobre riesgos externos como la evolución de los precios internacionales de la energía, y la persistencia de tensiones globales, los cuales representan una amenaza de incremento en los costos de producción, transporte y distribución de mercancías.

A esto se suma la posibilidad de una menor demanda de productos argentinos ante la desaceleración de socios comerciales clave como Brasil y China, así como un entorno financiero internacional más estricto que dificulte el acceso a líneas de crédito y la atracción de inversiones.

FUENTE : SPUTNIK

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