CIUDAD MCY.- El panorama del entretenimiento global ha encontrado una mina de oro en un formato que, hasta hace unos años, pasaba desapercibido para el público occidental. Al encender Netflix, Max o Disney+ es casi imposible no toparse con una producción coreana que esté dominando las tendencias.
Lo que muchos espectadores desconocen mientras se muerden las uñas con el próximo giro de la trama es que esas historias no nacieron en una sala de guionistas de televisión, sino en la pantalla de un teléfono inteligente. El origen de este torrente de creatividad se encuentra en los “Webtoons”, los cómics digitales surcoreanos diseñados específicamente para leerse deslizando el dedo de arriba abajo, un formato que ha revolucionado por completo la forma de consumir narrativa gráfica y que ahora dicta las pautas del streaming mundial.
Para entender el éxito de esta simbiosis, es necesario comprender qué hace tan especial al Webtoon. A diferencia del manga japonés tradicional o el cómic americano, concebidos para el papel, el Webtoon nació por y para el entorno móvil. Su lectura vertical e infinita, el uso vibrante del color y la inclusión de música de fondo o efectos animados en algunas plataformas crean una experiencia inmersiva y adictiva.
Para los productores de televisión, estos cómics digitales representan el laboratorio perfecto: historias con una base de fanáticos consolidada, narrativas visuales preestablecidas que funcionan como un guion gráfico natural y, sobre todo, una libertad creativa que rompe con los tropos tradicionales de la televisión convencional.
El impacto de esta tendencia se traduce en una lista interminable de éxitos que han paralizado las redes sociales. Fenómenos globales como “True Beauty”, que capturó a la audiencia con su crítica a los estándares de belleza y su vibrante triángulo amoroso, o “Marry My Husband”, un adictivo relato de venganza y viajes en el tiempo, dieron sus primeros pasos como ilustraciones semanales en internet.
A estos títulos se suman producciones de un calibre técnico impresionante como “Sweet Home”, una oscura historia de supervivencia y monstruos que demostró la capacidad de la industria coreana para el terror psicológico, y “All of Us Are Dead”, el thriller escolar de zombis que redefinió el género y se convirtió en una de las series más vistas de la historia del streaming.
Incluso historias entrañables y conmovedoras como “Navillera”, que narra la amistad entre un joven bailarín y un anciano que persigue su sueño de hacer ballet, o la comedia romántica “A Business Proposal”, nacieron bajo el formato del desplazamiento vertical.
Esta migración de la viñeta a la pantalla ha refrescado la industria audiovisual, al traer consigo una audacia argumental que la televisión tradicional rara vez se atrevía a explorar. Los autores de Webtoons no temen mezclar la crítica social profunda, la salud mental, el romance de oficina y la fantasía oscura en un solo lugar.
Al adaptar estas obras, los K-dramas han ganado una vitalidad única, ofreciendo giros de guión impredecibles y personajes multidimensionales que conectan de inmediato con una audiencia global cansada de las fórmulas repetitivas de Hollywood. La era digital ha cambiado las reglas del juego, demostrando que a veces las mejores historias de la televisión contemporánea no se encuentran buscando en grandes archivos de literatura clásica, sino simplemente deslizando la pantalla hacia abajo
MARÍA JOSÉ PARRA
FOTO: REFERENCIAL

