España y México dieron hoy nuevos pasos en la reconducción de sus nexos bilaterales, en plena armonía mostrada por el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, y la presidenta, Claudia Sheinbaum.

CIUDAD MCY.- Sheinbaum se reunió este sábado con Sánchez al término de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, en los márgenes del foro de izquierdas Global Progressive Mobilisation (GPM) en Gran Via de Fira de Barcelona.

Varios años de fricciones entre México y España parecieron quedar atrás y la propia mandataria visitante recalcó recalcó que «nunca hubo» una crisis diplomática, tras la petición de disculpas por la Conquista, y que lo importante es reconocer «la fuerza de los pueblos originarios».

«No hay crisis diplomática. Nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria», reiteró al responder al significado de su viaje a España, su debut en Europa desde que asumió el cargo.

Sánchez recibió antes a Sheinbaum al inicio de esta cumbre, y ambos se saludaron estrechando sus manos, pero fue al término del evento cuando comentaron más sobre sus relaciones.

Los gestos de España fueron sostenidos en los últimos meses. Primero con una exposición en tres sedes en Madrid, en reconocimiento a la mujer de los pueblos originarios mexicanos.

Luego, con el detalle de los reyes de España, Felipe VI y Letizia, de escoger el stand de México en la Feria de Turismo de Madrid (Fitur) para visitarlo y más recientemente con las palabras de Su Majestad.

En marzo, Felipe VI reconoció que en la conquista de América hubo «mucho abuso», algo que motivó la satisfacción del Gobierno de Sheinbaum.

Ahora igualmente, los ministros de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares (España), y Roberto Velasco (México) sostuvieron una reunión, sobre la cual el jefe de la diplomacia de Madrid resaltó la consolidación de “profundos lazos”.

«En un momento clave para América Latina y el mundo, reafirmamos desde Barcelona nuestro compromiso con la democracia y el multilateralismo», escribió Albares en redes sociales.

Ayer, en la primera jornada del GPM, el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero se pronunció por la unidad latinoamericana, a la vez que se mostró confiado en el declive del discurso reaccionario en el mundo.

«La unidad de Latinoamérica no es una aspiración, no es un ideal, es una necesidad. Debe ser la gran fuerza que una a los progresistas en Latinoamérica. La derecha quiere unirse con Trump (Donald) y con Estados Unidos, cuando Estados Unidos no es demócrata», afirmó el exgobernante socialista.

Anteriormente, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, criticó las corrientes ultra en Europa y a quienes se valen del odio y la xenofobia para ganar elecciones.

«Hitler está otra vez vivo en Europa», advirtió el mandatario colombiano, quien llegó a esta ciudad para tomar parte en el GPM, impulsado por el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva.

Además de Claudia Sheinbaum y Petro, participan en la cita de Barcelona, el presidente de Brasil, Lula da Silva; de Uruguay; Yamandú Orsi, y de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.

Junto a Sánchez, también estarán las primeras ministras Inga Ruginiené (Lituania) y Mia Amor (Barbados), y al titular del Consejo Europeo, António Costa.

FUENTE: PL

FOTO: CORTESÍA