**En este Día Mundial del Autismo 2025, los corazones se abren a la realidad de un espectro que va más allá de las palabras y los diagnósticos. Se está ante seres humanos únicos, con mundos internos ricos y complejos, que invitan a comprender la belleza de la diversidad**

CIUDAD MCY .-Vivir este Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, significa que nos encontramos ante una oportunidad para trascender las definiciones y adentrarnos en la esencia misma de la experiencia autista. Destacando que más allá de los diagnósticos y las estadísticas, nos enfrentamos a un espectro de individualidades, cada una con su propia forma de percibir, sentir y relacionarse con el mundo.

La investigación en neurociencia y psicología nos ha revelado la complejidad del autismo, desmitificando concepciones erróneas y subrayando la importancia de la neurodiversidad.

Se puede resaltar que lejos de ser una patología, el autismo se manifiesta como una variación en el desarrollo neurológico, que influye en la percepción, la cognición y la interacción social. Las personas en el espectro autista pueden enfrentar desafíos significativos en áreas como la comunicación, la interacción social y la regulación sensorial.

Sin embargo, también poseen fortalezas excepcionales, como la atención al detalle, la capacidad de pensamiento lógico y la creatividad. Es crucial reconocer y valorar estas fortalezas, fomentando un entorno que permita su pleno desarrollo.

«El autismo no es un déficit, sino un sistema de procesamiento diferente”, afirmó el Dr. Temple Grandin, reconocida defensora de los derechos de las personas autistas y profesora de la Universidad Estatal de Colorado. «No se trata de arreglar a las personas autistas, sino de comprenderlas y apoyarlas para que puedan alcanzar su máximo potencial».

La inclusión no se limita a la mera presencia; implica la creación de espacios donde las personas autistas se sientan valoradas, respetadas y partícipes. Esto requiere un cambio de paradigma en la educación, el empleo y la vida comunitaria, donde se prioricen la accesibilidad, la adaptación y el apoyo personalizado.

En este sentido, el Día Mundial del Autismo, invita a la sociedad a reflexionar sobre sus propias actitudes y prejuicios. Constatando que es fundamental promover una cultura de respeto y empatía, donde se reconozca la dignidad y el valor de cada persona, independientemente de sus diferencias. Juntos, podemos construir un mundo donde la singularidad sea celebrada y el potencial de cada individuo sea plenamente realizado.

REINYMAR TOVAR | FOTOS | REFERENCIALES