7th February, 2016 Kabala Town, Koinadugu District, Sierra Leone: Farmers from Koinadugu Womenҳ Vegetable Cooperative, harvesting carrots in the community crops. In order to help cushion the adverse effect of the Ebola outbreak on the farming communities in the country, the Africa Solidarity Trust Fund (ASTF) provided timely financing to FAO. Thanks to these funds, an assessment of randomly sampled Agribusiness Centres (ABCs) was conducted across the country in July 2015 to ascertain the impact of the Ebola outbreak on their farming activities, and identify areas and beneficiaries for immediate support. The members suffered huge loss during the Ebola outbreak, as their vegetables got perished because of movement restriction. Most of them also couldn��eet their loan commitments due to market disruption and the related loss of income. Faced with this critical situation, the ABC benefitted from 120 million Leones to buy seeds and reactivate their village savings and loans scheme. This support enabled them to buy vegetable seeds of different varieties, fertilizer, insecticides and sprayers.

La FAO lanzó en América Latina y el Caribe el Año Internacional de la Agricultora 2026, iniciativa que busca visibilizar el papel de las mujeres en los sistemas agroalimentarios y reducir las desigualdades de género.

CIUDAD MCY.- El lanzamiento fue encabezado por el director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Qu Dongyu, en el contexto del 39 período de sesiones de la Conferencia Regional del organismo para América Latina y el Caribe.

La conmemoración, proclamada por la Asamblea General de la ONU, pretende crear conciencia sobre la contribución de las mujeres a la producción, procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, así como promover políticas públicas transformadoras y movilizar inversiones para su empoderamiento.

Según datos presentados en el encuentro, las mujeres representan el 36 por ciento de la fuerza laboral en los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe, con presencia particularmente significativa en los segmentos no agrícolas, donde el 71 por ciento se concentra en actividades como el procesamiento y la comercialización.

No obstante, persisten desigualdades estructurales que limitan su autonomía económica y su productividad, pues las mujeres rurales tienen menor acceso a la propiedad de la tierra, a servicios financieros y tecnológicos, y soportan una elevada carga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados.

Estas brechas también impactan en la seguridad alimentaria, como evidencia el hecho de que, en la región, más mujeres que hombres padecen hambre.

Tal escenario se ve agravado por la alta exposición de América Latina y el Caribe a los efectos del cambio climático, cuando el aumento de la frecuencia e intensidad de eventos extremos, como sequías e inundaciones, afecta al sector agrícola y profundiza las desigualdades.

En el evento, ministros de Agricultura de la región destacaron avances en políticas públicas e inversiones dirigidas a fortalecer el papel de las agricultoras, aunque reconocieron que persisten importantes desafíos para cerrar las brechas de género.

Durante 2026, el Año Internacional de la Agricultora promoverá acciones en los niveles nacional, regional y global para incorporar la igualdad de género en las políticas agroalimentarias, ampliar el acceso de las mujeres a la tierra, al financiamiento, a la tecnología y a los servicios, así como movilizar inversiones públicas y privadas destinadas a fortalecer su papel en los sistemas alimentarios.

FUENTE: PL

FOTO: CORTESÍA