En los sectores más golpeados, brigadas de obreros, ingenieros y los propios vecinos avanzan sin descanso en las labores de reparación y reestructuración de las edificaciones afectadas

CIUDAD MCY.-​A tres meses del desgarrador doblete sísmico ocurrido el pasado 24 de junio, que llenó de luto y dolor a toda Venezuela, los cimientos del país no solo se sostienen con cemento y cabillas, sino con la entereza inquebrantable de sus habitantes.

​El equipo de reporteros de Ciudad MCY realizó un recorrido por sectores afectados como el Conjunto Residencial Los Mangos y San Jacinto, donde las cuadrillas de ingenieros especialistas del Gobierno regional y de la Alcaldía despliegan esfuerzos ininterrumpidos para devolver la estabilidad y la dignidad a cientos de familias que vieron tambalear sus hogares.

​Las obras abarcan desde la demolición de estructuras en riesgo y la restitución de áreas comunes, hasta la consolidación de paredes, frisos e interiores de los apartamentos golpeados.

HABLAN LOS CIUDADANOS

​Para las familias afectadas, cada bloque levantado representa mucho más que un avance técnico o un porcentaje en la escala de ingeniería; es la promesa latente de volver a habitar el refugio cotidiano, de reconstruir el calor de hogar donde alguna vez reinó la incertidumbre.

​Irene Vargas, habitante del Conjunto Residencial Los Mangos, torre D, ratificó el apoyo recibido de la Alcaldía y de la Gobernación, instituciones que tienen más de dos meses trabajando en la recuperación de las estructuras:

​“Ha llegado gran cantidad de materiales. En nuestra torre, que es una de las menos afectadas en relación con las demás pues no han tenido que hacer gran demolición de paredes, se han hecho algunos arreglos; ya incluso en pisos como el 9 están trabajando tanto por la parte de áreas comunes como por la parte interna de los apartamentos”, dijo.

​Asimismo, la representante vecinal apuntó que la respuesta comunitaria ha sido el motor palpitante de este proceso. Informó que se organizan en rondas de vigilancia, elaboración de alimentos y apoyo logístico.

​La solidaridad compartida entre vecinos demuestra que, aunque la tierra haya temblado, la unión social permanece intacta. Vargas explicó que, desde ese día, contabilizan cuántos bloques quedan, cuántos salen y cuánto necesitan los obreros:

“También tenemos esa contabilidad de cuántos trabajadores tenemos para poder brindarles el apoyo con el almuerzo o las meriendas».

​»Tenemos también otro punto en la avenida Constitución para cualquier ayuda que pueda llegar y nos vamos distribuyendo. Hay un equipo para hacer almuerzos, otro que está haciendo meriendas y, bueno, todos los vecinos o un grupo de vecinos nos estamos turnando para hacer estos trabajos”, agregó.

REINA BETANCOURT | CIUDAD MCY

FOTOS | CIUDAD MCY

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