Con las manos en la tierra y la mirada puesta en un horizonte sostenible, el estado Aragua se convierte en epicentro de la arquitectura ecológica venezolana
CIUDAD MCY.- La frondosa localidad de Ocumare de la Costa albergó la realización del Taller “Bioconstrucción con Bambú”, un encuentro técnico y formativo diseñado para promover soluciones de infraestructura en armonía con las lógicas ambientales y el aprovechamiento consciente de los recursos naturales.
Esta suma de conocimientos se concretó gracias a un engranaje institucional sin precedentes. La actividad es fruto de una alianza estratégica entre el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (Minec) en Aragua, la Fundación de Educación Ambiental (Fundambiente) y el Instituto Nacional de Parques (Inparques), instituciones articuladas bajo el mandato de conservación y manejo responsable de las áreas protegidas.
A este esfuerzo se sumaron activamente la Gobernación del estado Aragua y la alcaldía del municipio Ocumare de la Costa de Oro, que actuaron como puentes territoriales para garantizar la logística, la participación comunitaria y el impacto social directo de la formación.
Esta iniciativa no solo busca rescatar las propiedades de las especies botánicas autóctonas de la zona, sino redefinir la relación entre la ingeniería moderna y el valioso patrimonio ecológico del litoral aragüeño.
RUTA DEL “ACERO VEGETAL”
El taller, que ha convocado a profesionales, estudiantes y defensores del ambiente, cuenta con la docencia del reconocido arquitecto e internacionalista Robinson Vega. A través de jornadas teóricas y prácticas, Vega guía a los participantes en el manejo estructural, tratamiento y ensamblaje de esta hierba gigante, catalogada mundialmente como el «acero vegetal» por su notable flexibilidad, resistencia telúrica y reducida huella de carbono.
Durante el taller los asistentes aprendieron a reinterpretar la naturaleza no como un mero suministro de materias primas, sino como un aliado estructural capaz de ofrecer refugios duraderos, frescos y estéticamente integrados al paisaje marino y montañoso del Parque Nacional Henri Pittier.
Este encuentro siembra las bases para un cambio de paradigma en la planificación urbana y turística de la Costa de Oro. La bioconstrucción emerge así como una alternativa viable frente a los materiales industriales tradicionales, cuyos costos y huellas contaminantes suelen fragmentar el equilibrio ecológico en zonas protegidas.
REINA BETANCOURT
FOTOS: CORTESIA


