CIUDAD MCY.-El primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó que la cumbre Canadá-Unión Europea (UE) a celebrarse entre el 29 y 30 de octubre de 2026 en Montreal precederá a negociaciones que se desarrollarán durante el próximo año, para estrechar las relaciones entre ambas partes.

«Este es el inicio de nuevas conversaciones formales, de negociaciones, durante el próximo año», declaró Carney en Ottawa antes de participar en la reunión semanal de su gabinete.

Carney restó importancia a la denominación de la futura relación, que se presentó como la de un «miembro asociado» de la UE aunque es una figura que actualmente no existe, y se enfocó en sus efectos sobre los ciudadanos y la economía canadiense.

«La buena noticia es que no importan las denominaciones específicas ni la nomenclatura», afirmó. «Lo que importa es la diferencia que supondrá para la vida de los canadienses» y que Canadá se convierta «en una nación más independiente y soberana».

PLANES DE COLABORACIÓN

Por otra parte, funcionarios europeos señalaron que quieren establecer la asociación más estrecha posible sin llegar a la adhesión, y esperan definir el nuevo modelo para la próxima cumbre entre Canadá y la Unión Europea en 2027.

No obstante, la reunión de Montreal provocó una disputa con el nuevo primer ministro de Quebec, el independentista Paul St-Pierre Plamondon, quien acusó a Ottawa de impedirle intervenir en la cumbre y de no incluir a su provincia en las negociaciones.

En respuesta, Carney rechazó las acusaciones al asegurar que el Gobierno federal ya celebró tres rondas de consultas con Quebec. También señaló que invitaron a St-Pierre Plamondon a una cena con los representantes de la UE, pero declinó acudir.

«Ha sido su decisión dejar su silla vacía», respondió Carney. La futura alianza pretende ampliar la cooperación en comercio, minerales críticos, tecnología, defensa, energía y movilidad de estudiantes y trabajadores especializados.

FUENTE: EFE

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