CIUDAD MCY.- Lesionó en la ronda clasificatoria de los 200 metros lisos, llegó a meta en un tiempo de 21.05 y la prensa de Jamaica lo calificó de ‘blando y cobarde’. Él reconoció que esa experiencia fue «horrible» y le llegó «pronto».
Ese sinsabor no minó sus ganas por triunfar, aunque tenía las cosas claras. Rechazó becas de universidades de Estados Unidos para estudiar y entrenar allí, pero lo que sí hizo fue cambiar de entrenador y ponerse en manos de Glen Mills, que poco a poco fue cimentando el diamante en bruto que tenía entre manos para convertirlo en una estrella.
Lo primero que hizo fue llevarlo a Alemania para que lo viera el doctor Hans Muller-Wolhlfahrt, para que examinase su problema en la espalda. Le detectaron escoliosis y, a partir de ese diagnóstico, Mills modificó su rutina de entrenamientos.
El cambio se vio en 2008. Primero, cuando batió el récord del mundo de los 100 metros y, después, en los Juegos Olímpicos de Pekín, en los que logró la victoria en los 100 y 200 metros, batiendo además la plusmarca en el doble hectómetro de otra leyenda, el estadounidense Michael Johnson, lograda en Atlanta’96.
De esta forma, inició un reinado que se prolongaría casi diez años más, hasta su retirada en 2017, teniendo su punto álgido esos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, en los que hizo el ‘triple-triple’ en los 100 metros, los 200 y el relevo 4×100 que le igualó a otras ‘leyendas’ como el finlandés Paavo Nurmi y al estadounidense Carl Lewis.
«Usain Bolt fue como Ali, irreemplazable. Después hubo grandes púgiles, pero ninguno como él», dijo pasado el tiempo el británico Sebastian Coe, presidente de World Athletics y exatleta profesional.
Tras su retirada, Bolt trató de probar suerte en el fútbol, llegando a entrenar con el Borussia Dortmund alemán o el Central Coast Mariners australiano pero sus aptitudes no eran las mismas para el dominio del balón que para la velocidad.
Lo que sí mantiene el jamaicano, como reconoció a EFE en una entrevista en el Mundial de atletismo de Tokio 2025, es el cariño de todos los aficionados al atletismo, que lo ven como “una leyenda”, algo que le gusta y para lo que “ha trabajado siempre” desde su época como deportista profesional.
FUENTE : EL LIDER
FOTO : CORTESÍA
