Fueron cancelados los actos masivos y desfiles patrios tras el doble terremoto del 24 de junio (magnitudes de 7,2 y 7,5). La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, decretó siete días de Duelo Nacional y suspensión de actividades masivas, en medio de una tragedia que suma más de 2 mil 595 fallecidos

CIUDAD MCY.- Este 5 de julio, los compases del Himno Nacional no resonarán entre desfiles ni plazas adornadas de fiesta. Venezuela conmemora su firma de Independencia con el alma encogida, pero de pie, arrastrando el dolor de los dos devastadores terremotos que recientemente fracturaron el corazón de siete estados y al país entero.

Sin embargo, en medio del duelo y el polvo del desastre, la verdadera esencia de la gesta de 1811 emerge con más fuerza que nunca. Hoy, la Patria no se demuestra en los palacios, sino en las manos que remueven escombros, en los refugios que comparten el pan y en un pueblo que, ante los embates de la naturaleza, vuelve a declarar su soberanía más sagrada: la de resistir, unirse y reconstruirse juntos.

ASÍ FUE

Aquel 5 de julio del año 1811 no fue un día cualquiera. Durante la vigencia de la Capitanía General de Venezuela, la determinación y valentía de los habitantes se evidenció y plasmó en el tiempo con la firma del Acta de Independencia, documento que proclamó la separación formal del país de la Corona Española.

El paso fue audaz y crucial en aquel entonces: las tierras criollas se convirtieron en la primera nación hispanoamericana en declararse libres del yugo, y las terceras del continente, luego de Haití (1805) y Estados Unidos (1776).

‎Este acto manifestó una convicción clara de la población, en especial de aquellos grupos sociales dedicados a los trabajos forzosos, como indígenas y negros africanos: el deseo de la autonomía, recursos para construir el futuro pleno, sembrar en el pasado las cadenas esclavizantes.

‎Más de tres siglos de colonialismo habían transcurrido, cuando los representantes de cada provincia conformaron el primer Congreso para debatir el rumbo que debía tomar la nación.

Con 40 votos a favor ratificaron la expresión del pueblo un 19 de abril de 1810, la “voluntad inquebrantable de ser libres”, trazando el camino para alcanzar la emancipación absoluta.

‎La redacción del documento que avalaba la mencionada decisión estuvo a cargo de ilustres figuras. En el mismo, se señaló la reclamación plena de los derechos de cada poblador.

FECHA TRASCENDENTAL

‎Cuando el calendario marca el 5 de julio, el corazón de los venezolanos late con mayor fuerza; se siente el peso de las numerosas batallas que dieron origen a un país soberano, el anhelo de los antepasados por tener justicia e igualdad y se hace notoria la gallardía y valor de un pueblo que se negó a seguir encadenado.

Esta vez, el tricolor nacional no ondea en las marchas, sino en los centros de acopio y en los rostros cansados de miles de voluntarios. La tragedia nos ha cambiado el libreto de la celebración, transformando la fiesta patria en una jornada nacional de duelo, pero, sobre todo, de profunda fraternidad.

LUTO OFICIAL

Las banderas en instituciones públicas, bases militares y sedes diplomáticas se mantienen a media asta durante el periodo de luto.

Por decreto, están suspendidos los espectáculos públicos, festividades y eventos deportivos a nivel nacional. Adicionalmente, diversas alcaldías han activado la restricción de distribución y venta de especies alcohólicas.

MARCOS GAVIDIA

FOTOS : REFERENCIALES