La alegría del campeonato mundial continúa y este logro del equipo venezolano fue celebrado con seis puntos de recorrido
CIUDAD DMCY.-Las calles del estado Aragua fueron el escenario de un festejo excepcional cuando la población recibió la copa del Clásico Mundial de Béisbol 2026, un triunfo de la selección nacional que marcó hito en la historia deportiva del país y quedó plasmado en el corazón de los venezolanos.
Un recorrido por seis puntos emblemáticos de la zona centro-norte del estado fue la pauta del día. Desde el Corazón de Turmero, ubicado en el municipio Santiago Mariño; un paseo por el Obelisco de Maracay y el Monumento al Cacao; un merecido recibimiento en La Pedrera, donde Miguel Cabrera dió sus primeros batazos; y un encuentro en el Parque Ejército «Las Ballenas» marcó la agenda.
Este fue el tercer estado por donde el trofeo hizo su brillante paso, según el cronograma establecido para visitar las 23 entidades y la ciudad de Caracas.
Cientos de personas tuvieron la oportunidad de fotografiarse con el galardón, al tiempo que continuaban la celebración por este máximo reconocimiento del béisbol, disciplina que es parte de la identidad venezolana.
La hazaña dejó en claro la calidad y alto nivel del roster, al vencer a grandes exponentes y anteriores campeones, como Estados Unidos y Japón.
VOZ DE LA FANATICADA
La noche del 17 de marzo quedó sembrada en el sentir de los venezolanos y la memoria colectiva. Después de múltiples intentos la novena se alzó con el título en un Clásico Mundial, hecho que dejo huella.
Para Javier Arias fue «un título que nos mereciamos, algo histórico». Relató que en ese último inning sintió muchas emociones, pero la alegría y el entusiasmo fueron las que dominaron.
Este deporte se volvió una tradición y emblema para la sociedad criolla, una pasión que se transmite de generación en generación, además, es motivo de fiesta y encuentro.
El joven Diego Flores, junto a su familia, asistió al evento y sintió gran entusiasmo por ver de forma cercana el estandarte. «No la podemos alzar, pero es emocionante sentir y saber que somos los campeones del mundo, somos los mejores en béisbol».
Carlos Moya es de quienes sienten la verdadera afición, pues desde temprana edad siempre asistió al estadio y vivenciar el hito fue la manifestación de «fe y orgullo de ver a nuestro equipo campeón».
THAIMARA ORTIZ
FOTOS: PRENSA GBA

