No consumir carnes rojas en Semana Santa, venida de la tradición católica, representa abstinencia y penitencia asociadas tradicionalmente con el cuerpo de Cristo y la sangre derramada, por lo que se evita el Viernes Santo y los viernes de la Cuaresma

CIUDAD MCY.- La llegada de la Semana Santa es una de las fechas más importantes para millones de personas, por el significado trascendental para los fieles creyentes, periodos de los más sagrados del año.

Debido al respeto y veneración a Jesús de Nazaret, cuando Dios decidió hacerse hombre para cargar sobre sus hombros el peso abrumador de nuestros pecados, nuestros miedos y nuestras tristezas.

En su rostro exhausto, marcado por la corona de espinas y el sudor de la agonía, encontramos la mirada compasiva de quien caminó hacia la crucifixión, no por obligación, sino por su entrega absoluta.

Por ello la feligresía respeta estas fechas y millones de católicos en distintas partes del mundo siguen una tradición muy conocida: no comer carnes rojas (vaca, cerdo, cordero, chivo, venado)., especialmente el Viernes Santo.

¿POR QUÉ?

La carne roja representa el cuerpo de Cristo crucificado, por lo que no se puede comer como señal de respeto. También es una acción con la que se simboliza el sacrificio de Cristo, quien se marchó al desierto y estuvo 40 días y 40 noches sin comer.

Es por ello que la abstinencia forma parte de las prácticas de penitencia y reflexión que acompañan el tiempo de Cuaresma y los días más importantes de la Semana Santa, cuando los creyentes recuerdan la pasión y muerte de Jesucristo.

Aunque esta costumbre no está sustentada en ninguna parte de la Biblia, Santo Tomás de Aquino resume esto, en su documento “Summa Theologica”, como un intento de la Iglesia por “poner freno a las concupiscencias de la carne, que consideran a los placeres del tacto en relación con la comida y el sexo”.

ORIGEN RELIGIOSO

Dentro de la tradición cristiana, renunciar a la carne tiene un valor simbólico. En la antigüedad este alimento estaba asociado con fiestas y celebraciones, por lo que dejar de consumirlo representaba un gesto de sacrificio y sencillez.

El Catecismo de la Iglesia Católica explica que el ayuno y la abstinencia ayudan a los creyentes a fortalecer la disciplina personal y a recordar el sacrificio de Cristo. También se consideran una forma de preparación espiritual para vivir con mayor profundidad las celebraciones de la Pascua.

¿QUÉ SE PUEDE COMER?

Durante esta conmemoración religiosa, los feligreses no están sometidos a una dieta restrictiva en cuanto a cantidades, sino a la naturaleza del alimento. ​Sin embargo, a lo largo de las generaciones, las tradiciones familiares han extendido esta práctica, y muchos hogares evitan el consumo de cualquier animal terrestre, incluyendo el cerdo y el pollo.

​Ante esta pausa en la dieta habitual, el pescado se convierte en el gran protagonista de las mesas. Ya sea frito, guisado, en sopa o al horno, los mariscos también se presentan como una alternativa, permitiendo a las familias reunirse a compartir los alimentos mientras respetan el recogimiento y la solemnidad que exige la Semana Mayor.

VENEZUELA EN SEMANA SANTA

La gastronomía venezolana destaca el evitar carnes rojas y priorizar platos con pescado, el tradicional pisillo de chigüire, además de dulces muy autóctonos que conquistan corazones.

  • Pescado frito
  • Pastel de chucho.
  • Pisillo de babo.
  • Pisillo de chigüire
  • Sancocho de pescado

DULCES

  • Majarete
  • Arroz con coco
  • Dulce de lechosa
  • Besitos de coco
  • Dulce de ciruela
  • Jalea de mango
  • Buñuelos de yuca

YORBER ALVARADO

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