CIUDAD MCY.– Una investigación conjunta realizada por la Fundación Rosa Luxemburgo y la Organización No Gubernamental (ONG) «Fase» emitió una señal de alerta sobre el futuro de la agricultura familiar. Según el informe, la expansión minera podría causar la pérdida de 13,4 millones de hectáreas destinadas originalmente a la reforma agraria.

Esta superficie, que representa el 19,1 por ciento de las tierras adjudicadas a familias campesinas, pone en riesgo directo la soberanía alimentaria y la continuidad de las comunidades rurales.

La investigadora de la fundación Verena Glass explicó que el estudio cruzó datos de la agencia nacional de minería con los registros de asentamientos del Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA). El análisis detectó que una normativa aprobada durante la gestión de Jair Bolsonaro facilita la transferencia de estas áreas hacia actividades industriales, mineras y de generación de energía eólica.

El proceso permite que las empresas registren zonas de interés ante el Estado, al obtener licencias de investigación y operación incluso sobre tierras habitadas.

Los impactos para las familias residentes incluyen la contaminación de suelos y el agotamiento de fuentes hídricas, ya que la minería demanda volúmenes masivos de agua. Esta situación compromete directamente la producción de alimentos de pequeña escala, sustento básico de miles de pobladores en regiones como el noreste brasileño.

Organizaciones sociales y movimientos que trabajan en el campo han manifestado su profunda preocupación por la expansión de estos proyectos bajo el amparo de la instrucción normativa 112.

Denuncian que la prioridad otorgada al sector minero y energético sobre la agricultura familiar genera una densidad poblacional insostenible y el desplazamiento de los trabajadores.

El estudio subraya que, a diferencia de los territorios indígenas o áreas de conservación, los asentamientos de la reforma agraria carecen de blindaje legal suficiente. La comunidad internacional y los movimientos agrarios exigen una revisión de estas concesiones para proteger el derecho a la tierra y la preservación del medio ambiente en Brasil.

FUENTE: TELESUR

FOTO: CORTESÍA