La mejor manera de festejarlo es sembrarlos porque además de darnos oxígeno, sombra y cobijo, embellecen y resaltan cada paisaje de nuestra región

CIUDAD MCY.- Cada último domingo de mayo se celebra en Venezuela el Día Nacional del Árbol, una fecha que recuerda a los ciudadanos la importancia ecológica de los árboles en el planeta tierra y en la vida diaria.

Los árboles son indispensables para que exista vida en el planeta, por su papel en la producción de oxígeno y en la reducción del dióxido de carbono en la atmósfera. Algunas especies suministran frutos y medicinas, proporcionan la madera empleada para construcciones ya que poseen una fuente de energía primaria en la construcción de objetos.

CELEBRACIÓN DIVERSA

Originalmente esta fecha se celebraba por haberse decretado el 29 de mayo al Araguaney como “Árbol Nacional”, se tuvo a este día como el Día del Árbol, pero luego una resolución del Ministerio de Educación de Venezuela (hoy Ministerio del Poder Popular para la Educación), del 19 de mayo de 1951, en la cual se dispone celebrar la Semana del Árbol, tomando como Día del Árbol el último domingo de mayo.

Originalmente, la Fiesta del Árbol se celebraba con carácter de obligatoriedad en todas las escuelas del país, el 23 de mayo, de acuerdo con el decreto de Cipriano Castro, del 10 de abril de 1905. En 1909 se trasladó la fecha al 15 de mayo. Finalmente, por razones prácticas, se estableció el último domingo de mayo, como es celebrado en la actualidad.

AMARILLO QUE ILUMINA PAISAJES

En esta fecha tan especial se hace énfasis al árbol Araguaney, el árbol nacional que es símbolo natural de Venezuela, ya que identifica el amarillo de la bandera nacional y los paisajes del país.

Este es un árbol autóctono y su altura oscila entre 6 y 12 metros. Su tronco es recto, cilíndrico y de unos 60 centímetros de diámetro. La floración se presenta durante los meses de febrero a abril, cuando está totalmente desprovisto de hojas. Las semillas están maduras al comenzar las lluvias, lo que permite la germinación en un gran número de semillas.

Con la hermosa frase “La primavera de oro de los araguaneyes” identificaba Rómulo Gallegos la llegada de la primavera en los llanos y sabanas de Venezuela. Y es que, en el período de su floración todo el campo, todos los caminos, toda la geografía patria parece rendir pleitesía a la belleza de este árbol que luce en el bosque, a lo largo de nuestros caminos, en el interior de nuestras viviendas, como una diadema de oro.

EN FAVOR DE LA NATURALEZA

Mas allá de ser una conmemoración en el calendario, este día es un mensaje claro a la sociedad a la reflexión, esta fecha se convierte en el espacio ideal para contribuir al resguardo del planeta tierra con acciones concretas que la ayuden.

Con jornadas de reforestación, plantación y contacto directo con los arboles es una forma significativa a la contribución a la producción de oxigeno que nos dan estas plantas, además llevando talleres educativos y presiones que eviten la talas de estos se estará cuidando la salud ambiental.

De esta manera se estará aportando un granito de arena a seres que forman parte esencial de la vida humana en todos sus sentidos, el mensaje es claro mientras mas se cuiden los árboles con acciones contundentes habrá un mundo mas verde y mas duradero para la sociedad.

ARAGUA EN ARBOLES

El estado Aragua también cuenta con una amplia y variada gama de arboles en todo su territorio, que adornan desde sus llanuras del sur de Aragua hasta el imponente Henrri Pittier encantando a todos sus alrededores.

Uno de los más icónicos y representativos del terruño aragüeño es el Samán, quien, con su gigantesca copa en forma de sombrilla, su gran tamaño y sus flores rosadas cautivan a todos los espectadores.

También está el popular Apamate quien con sus densas y vistosas flores rosadas o moradas cubren el pavimento de las principales avenidas dando un color único e inigualable al disfrute de los aragüeños
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No podemos dejar de mencionar el Caoba y el Cedro, arboles madereros de gran valor presentes en las zonas boscosas de la región, protegidos en iniciativas de reforestación en municipios como José Rafael Revenga.

YORBER ALVARADO | CIUDAD MCY

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