CIUDAD MCY.- El papa León XIV criticó las políticas de la Unión Europea ante las crisis migratorias, al asegurar que «no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios». Durante un discurso en el muelle de Arguineguín, en la isla española de Gran Canaria, el pontífice reprochó a la comunidad internacional que «no basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido».
En el lugar donde se pronunció el sumo pontífice, infame por el hacinamiento de más de 2 mil 300 inmigrantes, sostuvo que «la Iglesia no puede permanecer muda ante quienes son abandonados» en el mar.
Asimismo, aseguró que la acogida no puede ser delegada solo a voluntarios. La alocución del papa se produjo a solo 24 horas de la entrada en vigor del Pacto Europeo de Migración y Asilo, un acuerdo que consagra la retención en frontera, y permite a los Estados eludir la acogida de refugiados mediante un pago de 20 mil euros por persona.
Ante esto, el pontífice cuestionó: «¿qué mundo hemos construido, si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida?». Asimismo, exhortó a las naciones de origen de los migrantes a crear condiciones de paz; y a los países de tránsito a proteger e impedir que los migrantes sean vulnerados por redes criminales.
A pesar de un supuesto respaldo de voceros e integrantes del Partido Popular al discurso del líder católico, la realidad contrasta con la «prioridad nacional» que la formación pactó con el partido de ultraderecha, Vox, en regiones como Aragón y Extremadura. Mientras León XIV defiende la no discriminación y la acogida, la agenda de Vox, liderada por Santiago Abascal, promueve el lema «Primero los españoles», una política que restringe los derechos de los migrantes y choca frontalmente con el llamado a la solidaridad internacional del pontífice.
FUENTE: TELESUR
FOTO: CORTESÍA