CIUDAD MCY.- En Brasil, entró en vigor el Estatuto Digital de Niños y Adolescentes, el cual establece un nuevo paradigma de responsabilidad para las plataformas tecnológicas, que a partir de ahora deben implementar sistemas de verificación de edad acordes, y desactivar funciones diseñadas para prolongar la permanencia de los menores en sus servicios.

La legislación llega después de un intenso debate público que alcanzó su punto máximo en agosto pasado, cuando un video viral expuso las grietas en la seguridad digital de la población infantil.  La presión social aceleró la tramitación de un proyecto que dormitaba en el Congreso desde 2022, para lograr su sanción presidencial en septiembre, y su activación definitiva este martes.

A diferencia de las medidas adoptadas por otras naciones, como la prohibición total de redes sociales para menores de 16 años implementada en Australia, Brasil optó por un enfoque centrado en la corresponsabilidad en el acceso a internet.

Control y responsabilidad parental en el acceso a internet

El punto central de la nueva ley reside en la vinculación de las cuentas de los menores de 16 años a un tutor legal.  Esta medida convierte a padres o responsables en administradores efectivos de la actividad digital de los niños, para otorgarles la potestad de autorizar contactos, gestionar la privacidad y supervisar el contenido consumido.

Para los adolescentes mayores de 16 años, aunque la vinculación no es obligatoria, las plataformas quedan sujetas a restricciones estrictas en cuanto a la publicidad dirigida y la exposición a material inapropiado.

Adiós al desplazamiento infinito y la reproducción automática

Una de las aristas más innovadoras de la normativa brasileña es la prohibición expresa de las llamadas “funciones adictivas”.

El estatuto ordena a las plataformas eliminar de sus versiones orientadas a menores el desplazamiento infinito —que permite navegar sin un final definido— y la reproducción automática de videos, dos herramientas diseñadas para maximizar el tiempo de pantalla.

Esta disposición responde a una creciente preocupación global sobre el impacto de la economía de la atención en el desarrollo neurológico de los niños.

La ley brasileña reconoce que el diseño de las interfaces digitales no es neutral y que su capacidad para captar y retener la atención de los menores debe ser regulada para evitar la explotación comercial de sus patrones de comportamiento.

Multas millonarias

El poder disuasorio de la nueva ley se sustenta en un régimen de sanciones económicas de gran magnitud.  Las empresas que incumplan las disposiciones sobre verificación de edad, supervisión parental o eliminación de funciones adictivas se exponen a multas de hasta 50 millones de reales, equivalentes a unos 9,5 millones de dólares.

FUENTE:VTV

FOTO:CORTESIA