CIUDAD MCY.-Estados Unidos se convirtió en el primer finalista del Clásico Mundial de Béisbol 2026 tras vencer en un duelo de titanes a la República Dominicana. La novena de las barras y las estrellas logró neutralizar a la que, hasta hoy, era considerada la ofensiva más temible y dominante del torneo, gracias a una actuación impecable de sus lanzadores.

El joven as de los Pirates de Pittsburgh, Paul Skenes, estuvo a la altura de las expectativas. El flamante Cy Young de la Liga Nacional dominó a la novena quisqueyana con una recta que llegó a tocar las 99 millas por horas, un splitter devastador y una madurez impropia de sus escasos 23 años.

El único que pudo descifrar sus lanzamientos fue el novato estrella de los Tampa Bay Rays, Junior Caminero; La Máxima hizo honor a su apodo y abrió el marcador del juego en la segunda entrada con un cuadrangular solitario que puso de pie a la grada dominicana. Sin embargo, ese fue el único daño significativo que Estados Unidos permitiría en el resto del encuentro.

La diferencia en la pizarra fue sellada por el ímpetu de la juventud norteamericana. Roman Anthony, de los Red Sox de Boston —y el mejor prospecto de toda la MLB en 2025— y Gunnar Henderson, —el arma secreta de USA— se vistieron de héroes al castigar al abridor dominicano Luis Severino con dos cuadrangulares solitarios que definieron el destino del partido.

Sin embargo, la victoria del conjunto estadounidense no estuvo exenta de polémica. Con Julio Rodríguez representando la carrera del empate en la antesala y el peligroso Fernando Tatis Jr. en el círculo de espera, el umpire principal Corey Blaser sentenció un tercer strike sumamente cuestionable contra Geraldo Perdomo. El pitcheo, un slider que jamás estuvo en la zona, fue cantado como el tercer strike en un cierre amargo para una República Dominicana que soñaba con su segundo título del Clásico Mundial.

FUENTE: MEDIOS DEPORTIVOS.

FOTO: CORTESÍA