Con éxito se realizó el segundo coloquio «Artesanías Vivas para la Paz» que fue escenario para recordar el largo trayecto de la artesanía aragüeña
CIUDAD MCY.- En un emotivo encuentro que fusionó la tradición ancestral con la búsqueda del bienestar espiritual, se llevó a cabo el segundo coloquio «Artesanías Vivas para la Paz» en los espacios de la Biblioteca Pública «Agustín Codazzi». La actividad, enmarcada en las celebraciones por el Día del Artesano, fue organizada por el Gabinete del Ministerio del Poder Popular para la Cultura del estado Aragua en conjunto con la Red de Arte.
El evento se planteó como un espacio de diálogo donde los creadores locales compartieron sus trayectorias y reflexionaron sobre cómo el oficio artesanal se ha convertido en una herramienta de resiliencia ante las adversidades económicas y sociales de los últimos años.
Elizabeth Grimano, Coordinadora Galerista de la Red de Arte en Aragua, destacó que esta es la segunda edición de un ciclo de conversatorios que busca visibilizar el testimonio de los grandes maestros de la región. En esta oportunidad, el panel estuvo integrado por figuras emblemáticas como Vladimir Ochoa y Petra Bolívar, quienes profundizaron en el concepto de «Artesanía, Memorias Vivas de Paz».
«El objetivo es que los artesanos hablen sobre su experiencia y cómo, a través de la creación manual, han logrado alcanzar una paz interior», explicó Grimano. Asimismo, señaló que la actividad contó con la participación de creadores de diversos sectores, principalmente de los municipios Girardot y Mario Briceño Iragorry, y sirvió de escenario para la entrega de reconocimientos y constancias a los expositores y ponentes.
EL BARRO COMO CAMINO DE VIDA
Una de las intervenciones más destacadas fue la de Petra Bolívar, reconocida ceramista con una trayectoria que se remonta al año 1972. Bajo el lema personal de «Caminos de Barro y Fuego», Bolívar compartió su visión de la artesanía no solo como una técnica, sino como una filosofía de vida orientada hacia la enseñanza y el encuentro personal.
«Para mí, el camino para encontrarnos con nosotros mismos es trabajar con los niños; eso me da mucha alegría y mucha paz», afirmó la maestra ceramista. Bolívar recordó sus inicios enseñando a infantes en la comunidad de Caña de Azúcar, quienes hoy son adultos dedicados a diversos oficio, y su labor actual con niños de entre 7 y 13 años en el sector Ojo de Agua, en El Castaño.
El coloquio reafirmó el compromiso de las instituciones culturales y los creadores aragüeños por mantener vigentes las técnicas tradicionales, entendiendo que cada pieza artesanal es un vehículo de memoria histórica y un aporte fundamental para la construcción de una cultura de paz en la entidad.
MARÍA JOSÉ PARRA
FOTOS: CIUDAD MCY

