CIUDAD MCY.- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, troceó el miércoles una extensa entrevista en vídeos cortos de menos de un minuto para opinar sobre el complejo escándalo en la Corte Suprema, defender la reducción de la jornada laboral y sembrar sospechas de corrupción sobre su principal adversario, el senador Flávio Bolsonaro, que compartió en redes sociales editados, subtitulados y con música de fondo.
El primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro aplica la misma fórmula. En los últimos días, publicó fragmentos en vertical de menos de un minuto con momentos de su gira por el empobrecido nordeste brasileño: encabezando marchas, opinando sobre la crisis en el Supremo y posicionándose como el libertador del país.
¿LOS DEBATES ESTÁN PERDIENDO RELEVANCIA EN LAS CAMPAÑAS ?
Frente a esto, los dos grandes favoritos para la Presidencia han declinado participar, por el momento, en los debates en televisión con miras a la primera vuelta de los comicios del 4 de octubre.
De hecho, solo se ha celebrado un debate hasta hoy. Fue el 23 de agosto en la emisora Band y apenas reunió a tres de los seis aspirantes invitados, mientras que los puestos reservados a Lula y Bolsonaro se quedaron vacíos.
Fue el primero y puede que sea el último. Otras cadenas ya han cancelado sus encuentros con los aspirantes a la Presidencia.
«Los debates electorales han perdido espacio frente a las campañas en redes, aislando a los electores en burbujas de información fragmentadas», alerta a EFE Catharina Vale, investigadora y doctora en Comunicación política.
Vale, que acaba de lanzar el libro «Construyendo la identidad: cómo las redes sociales, la política, el agotamiento y el miedo están cambiando nuestras relaciones», ha estudiado la percepción política de los jóvenes brasileños en redes sociales.
LOS JÓVENES QUIEREN COSAS CORTAS
Asegura que están altamente interesados en la política, pero la viven de otra forma, en redes, y eso exige «aceleración, consumo y cosas cortas». Alegan que hay mucha información y que no tienen tiempo para consumir todo. Por eso quieren algo «rápido».
Esa forma de vivir la política a trozos ha generado una carrera entre los candidatos «por ver quién hace más cortes», una tendencia cada vez más palpable en América Latina, Estados Unidos y Europa, y que entraña un peligro añadido, según Vale.
«Mi ventana al mundo se convirtió en un ‘feed’ (muro) y el ‘feed’ no tiene tiempo para profundizar en nada. Las redes sociales no dan tiempo para debatir. Entonces, ¿qué tipo de democracia estamos construyendo si está hecha solo de pedacitos?», se pregunta.
«Los usuarios reciben cada vez más una visión menos plural y más uniforme del mundo, y esto contribuye a consolidar una visión más hegemónica, lo que supone una amenaza directa para la democracia», completa.
A esto se suma que los brasileños son fervientes usuarios de las redes sociales. No en vano se estima que el país es el segundo mayor mercado de WhatsApp en el mundo.
FUENTE : EFE
FOTO : CORTESÍA DE EFE
