CIUDAD MCY.- El primer episodio del partido que enfrentaba a Portugal y RD Congo llevó al engaño. Solo habían pasado seis minutos, y Joao Neves ya había mandado a la red un cabezazo para adelantar a los lusos. Era fácil especular en ese momento conque los favoritos se imponían rápido, que podrían contragolpear, que el tremendo centro del campo que tienen los europeos sería suficiente… todas esas cosas que ofrece la imaginación en los partidos que todavía no han hecho más que empezar y ya han tenido un golpe considerable.

Las apariencias, sin embargo, engañan muchas veces y esta no fue una excepción. Si alguien esperaba un vendaval portugués, un dominio asfixiante para poner a los lusos en la columna de los equipos que han reafirmado su candidatura para el título, se equivocó. Sí, tuvo más tiempo el balón, combinó en muchas ocasiones, dominó algunos lances del juego, pero no terminó de concretar.

El motivo fundamental por el que Portugal no fue todo eso que prometía en esos primeros minutos había que localizar en RD Congo. El equipo africano tiene muchos jugadores de nivel, una defensa bien posicionada y poca tendencia al error. Es verdad que jugadores como Vitinha, Nuno Mendes, Bruno o Bernardo suenan a aristocracia futbolística, pero el equipo centroafricano tiene talento para no ser víctimas.

FUENTE : FIFA

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