CIUDAD MCY.- Una delegación venezolana, compuesta por 5 jóvenes, se encuentra en el Territorio Federal de Sirius, ubicado en Sochi, Rusia, participando en la Olimpiada Internacional Abierta de Biología (OIBO) 2026.

De acuerdo con una nota de prensa, nuestro país es la único participante de toda la región de América y el hemisferio occidental en esta exigente contienda mundial, donde se medirá frente a potencias asiáticas, africanas y euroasiáticas.

La delegación nacional, representada por Angelina Ferrer, de 17 años (Zulia) reconocida como la semillera científica número un millón; Yeviángel Sánchez, de 16 años (Falcón); Gabriela Montilla, de 18 años (Yaracuy); Matheo Marín, de 14 años (Miranda) y Luis Bermúdez, de 16 años (Caracas), asumirá el desafío de enfrentar rondas teóricas, dos fases prácticas de laboratorio especializado y la presentación de un proyecto biotecnológico innovador de carácter grupal.

En el ámbito de la competencia, la cual se extenderá hasta el próximo 22 de mayo, la delegación venezolana interactuará en un entorno plurilingüe donde los idiomas preponderantes serán el inglés y el ruso.

Durante una semana, este evento científico reúne a mentes jóvenes brillantes en las áreas de la biología, la biotecnología y la investigación moderna. En esta edición, se congregan delegaciones de diversas partes del mundo para fortalecer lazos de cooperación y saberes.

El país anfitrión recibirá a delegaciones de más de 15 naciones de distintos continentes, entre las que se encuentran Abjasia, Arabia Saudita, Armenia, Bangladesh, Camboya, Indonesia, Kazajistán, Kirguistán, Myanmar, Osetia del Sur, Sudáfrica, Tailandia, Tayikistán, Turquía, Uzbekistán y, en representación de toda Latinoamérica, la República Bolivariana de Venezuela.

La edición 2026 de la Olimpiada Internacional Abierta de Biología trasciende el concurso académico; se presenta como una plataforma invaluable para el intercambio cultural, la colaboración entre jóvenes investigadores y la creación de redes científicas innovadoras orientadas a resolver los desafíos biológicos del futuro.

FUENTE CON EL MAZO DANDO

FOTO: CORTESÍA