CIUDAD MCY.- En el ciclismo la carretera siempre termina poniendo a cada quien en su lugar, y hoy, el lugar de Jorge Abreu (Fina Arroz) fue el escalón más alto del podio, al conquistar la cuarta etapa de la 61ª Vuelta al Táchira, tras un extenuante recorrido de 162,9 kilómetros que culminó en el corazón de la ciudad de Mérida.
La jornada, que partió desde la calurosa localidad de La Fría, estuvo marcada por una escapada masiva de once unidades.
ESPEJISMO BOLIVIANO
El boliviano Eduardo Moyata y el bloque mexicano llegaron a soñar con el asalto al liderato al abrir un hueco de hasta ocho minutos respecto al lote principal. Sin embargo, la ventaja resultó ser un espejismo frente a la verticalidad de los Andes venezolanos.
A medida que el asfalto se empinaba buscando la Plaza Bolívar de Mérida, el ritmo del pelotón de favoritos terminó por devorar las esperanzas de los aventureros del día.
Ni siquiera el intento individual de algunos protagonista de la jornada como Marcos Orozco que se escapó por un largo periodo, no pudo frenar la inercia de un grupo que venía decidido a jugarse la etapa entre los capos.
ESTOCADA DEL EXPERTO
A sus 35 años, Jorge Abreu dio una lección de cómo leer una carrera de montaña. Mientras otros quemaban sus cartuchos de forma prematura, el experimentado pedalista nacional esperó el momento de mayor asfixia en el circuito final para lanzar un ataque fulminante.
Con un registro de 4 horas, 22 minutos y 04 segundos, Abreu cruzó la sentencia en solitario, dejando una estela de vatios que ni Diego Méndez (Lotería del Táchira) ni el colombiano Brandon Rojas (GW Erco Sport Fitness) pudieron seguir, teniendo que conformarse con las plazas secundarias del podio.
EL FOCO | FOTO : CORTESÍA
