A 205 años de la victoria militar que consolidó la Independencia Nacional, el segundo componente más numeroso de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana amalgama su doctrina histórica con una moderna estructura operacional.

CIUDAD MCY.- El 24 de junio no representa una simple fecha en el calendario cívico de Venezuela; constituye el núcleo originario de su soberanía formal. Instituido oficialmente como el Día del Ejército Bolivariano, este aniversario rinde tributo directo a la Batalla de Carabobo de 1821, la hazaña militar más trascendental y decisiva liderada por el Libertador Simón Bolívar, cuyo triunfo destruyó el poderío del imperio español y marcó el nacimiento de la República.

Hoy, a más de dos siglos de aquella gesta, el componente terrestre de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se proyecta como una fuerza moderna, cohesionada y con un poderío estratégico adaptado a las realidades geopolíticas del siglo XXI.

El origen del cuerpo terrestre venezolano posee profundas raíces coloniales. Los primeros indicios de organización se remontan a 1745 con las compañías de indios en Cumaná y Barcelona, seguidos por el establecimiento del primer batallón español en 1754 para vigilar las provincias aprovechando la privilegiada posición geográfica del país.

Hacia 1777, con la Capitanía General, los nativos ya integraban estas filas. No obstante, el verdadero quiebre institucional ocurrió el 19 de abril de 1810 con los eventos que amenazaron al Estado colonial, dando paso a la creación de la Secretaría de Marina y Guerra bajo el mando de Lino de Clemente y el decreto de la primera Academia Militar.

A partir de allí, la evolución del Ejército atravesó cinco etapas complejas:

Emancipadora (1810-1821);
Protagonismo político poscarabobeño;
Caudillismo y la Guerra Federal (1863-1899);
Institucionalización centralizada bajo Juan Vicente Gómez;
Transición profesional iniciada en 1945 después de 1958.

ANTES Y DESPUÉS EN LA EMANCIPACIÓN

Este proceso se estructuró a través de hitos cronológicos fundamentales que transformaron un cuerpo militar de élite en un auténtico ejército del pueblo:

19 de abril de 1810: Se da el primer paso hacia la emancipación, marcando el origen de la Fuerza Armada de la época, fundamentada en las milicias de los blancos criollos y la élite terrateniente.

5 de julio de 1811: Se proclama la Declaración Formal de Independencia absoluta de la Corona española.

Años 1813 Campañas y Guerra Socia: Mediante la velocidad de la Campaña Admirable de Simón Bolívar y la Campaña de Oriente de Santiago Mariño, se logra liberar a Caracas.

Año 1816 la Inclusión Popular: Tras el exilio y con el apoyo del presidente haitiano Alejandro Petión, Bolívar emite el decreto de libertad a los esclavos. Esto transformó la naturaleza del ejército al incorporar masivamente al pueblo llano.

1818: La trascendental entrevista entre Bolívar y el general José Antonio Páez sella la unión definitiva de sus fuerzas.

24 de junio de 1821: El Ejército Libertador llega a Carabobo consolidado bajo la bandera de la Gran Colombia. Para derrotar al general realista Miguel de la Torre, Bolívar desplegó los batallones Rifles, Voltígeros, Vencedores y la Legión Británica, junto a los lanceros de los Bravos de Apure liderados por Páez. E

REFERENTES DOCTRINARIOS Y SÍMBOLOS DE MANDO

Simón Bolívar, El Libertador, Padre de la Patria y máximo estratega de América del Sur. Su sable histórico representa la máxima condecoración y el símbolo de mando militar entregado a los oficiales al graduarse.

Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho: Brazo derecho de Bolívar y brillante estratega en Pichincha y Ayacucho. Simboliza la lealtad absoluta, la disciplina táctica y el triunfo republicano.

Rafael Urdaneta, El general más leal a Bolívar y expresidente de la Gran Colombia. Su sable, el «victorioso de Carabobo», es la réplica que reciben los oficiales de comando en sus ascensos.

RAFAEL VELÁSQUEZ
FOTO:CORTESÍA