Ante la presente ola de calor, la especialista en cardiología Sollymhar Pérez recomendó mantener una adecuada ingesta de líquidos, procurar espacios frescos y reconocer oportunamente las señales que pueden advertir una afectación
CIUDAD MCY.- Mantener una adecuada hidratación, buscar un espacio bajo la sombra o cambiar la hora de una caminata pueden parecer decisiones cotidianas sin mayor trascendencia. Sin embargo, durante períodos de altas temperaturas, estas acciones pueden marcar una diferencia importante en la protección de la salud, especialmente entre quienes presentan afecciones cardiovasculares.
La médico cardiólogo Sollymhar Pérez explicó que el incremento de las temperaturas provocado por el fenómeno climático “Súper Niño” genera una mayor sudoración y, con ello, una pérdida acelerada de líquidos que puede conducir a la deshidratación. En pacientes con patologías cardiovasculares, esta condición requiere especial atención, debido a que puede acompañarse de un aumento de la presión arterial y generar mayores exigencias para el organismo.
Ante este escenario, la especialista recomendó reducir la exposición directa al sol y procurar permanecer en espacios frescos, acondicionados o que dispongan de sombra, como áreas arboladas, particularmente durante los períodos de mayor temperatura.
HIDRATACIÓN COMO PREVENCIÓN
Disponer de agua durante la jornada y consumirla de manera regular constituye una de las principales recomendaciones para enfrentar las altas temperaturas, especialmente entre quienes permanecen al aire libre, realizan actividad física o trabajan bajo el sol.
Pérez destacó la importancia de prestar especial atención a los adultos mayores, debido a que pueden olvidar ingerir líquidos o no manifestar oportunamente la sensación de sed. Por ello, familiares y personas cercanas deben procurar que mantengan una hidratación adecuada, siempre considerando las condiciones de salud particulares de cada individuo.
La especialista también llamó a diferenciar la hidratación de otras bebidas de consumo cotidiano. En este sentido, señaló que el alcohol no debe utilizarse para reponer líquidos y que las bebidas con altos contenidos de azúcar tampoco representan la alternativa más adecuada para compensar la pérdida de agua del organismo.
ADAPTAR RUTINAS AL CALOR
La prevención frente a las altas temperaturas también requiere modificar algunas actividades habituales. La cardiólogo aconsejó utilizar ropa adecuada para el clima, evitar ejercicios intensos durante las horas de mayor temperatura y escoger horarios “más frescos» para caminar o realizar cualquier actividad física.
Para quienes deben cumplir labores bajo el sol, recomendó disponer de agua, utilizar vestimenta apropiada y establecer períodos de resguardo durante las horas de mayor incidencia térmica.
Los cuidados deben intensificarse en niños y adultos mayores. En ambos casos, Pérez señaló que requieren vigilancia constante de su hidratación, debido a que no siempre expresan la sensación de sed.
RECONOCER LAS SEÑALES DE ALERTA
Identificar oportunamente los signos de afectación puede contribuir a evitar complicaciones. Ante una persona que presente mareos u otros síntomas luego de permanecer expuesta a temperaturas elevadas, la especialista recomendó trasladarla inmediatamente a un lugar bajo sombra y mantener despejada la vía aérea.
Como medida inicial, indicó que pueden humedecerse determinadas zonas del cuerpo, entre ellas las axilas, la ingle y el abdomen, sin recurrir a un baño abrupto. Posteriormente, la persona debe ser trasladada a un centro de salud para recibir la valoración médica correspondiente.
Pérez hizo énfasis en que la prevención debe mantenerse durante las jornadas de mayor temperatura y extenderse a las actividades cotidianas, especialmente ante las previsiones de incremento térmico durante los próximos meses.
REINYMAR TOVAR
FOTOS: CORTESIA

