CIUDAD MCY.- La final del Mundial 2026 no solo quedará en la historia por lo ocurrido dentro del campo.
El espectáculo de medio tiempo que se vivió este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey marcó un hito sin precedentes en la historia del fútbol: por primera vez, una final de Copa del Mundo fue interrumpida para dar paso a un show dePdppD entretenimiento de la magnitud de los que se ven en el Super Bowl, y el resultado superó todas las expectativas.
El show arrancó con la imagen más icónica de la noche. Madonna, la reina del pop, hizo su entrada en un escenario de estética futurista montada en un buggy conducido nada menos que por Ronaldo Nazario y Ronaldinho, dos de los jugadores más grandes de la historia del deporte.
La combinación de la música pop y el fútbol en una sola imagen resumió perfectamente el espíritu del evento. El recorrido terminó con los tres bajando al campo para saludar a los más de 80.000 espectadores presentes, que respondieron con una ovación ensordecedora.
DUDAMEL Y MUPPET
Uno de los momentos más inesperados y aplaudidos de la noche llegó con la aparición del director venezolano Gustavo Dudamel, quien se presentó al frente de una combinación imposible: los Muppets como banda de rock acompañados de a la New York Philharmonic y la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en pleno, interpretando Seven Nation Army de The White Stripes, el himno no oficial del fútbol mundial que resuena en cada estadio del planeta.
La mezcla de humor, nostalgia y virtuosismo musical arrancó una de las mayores ovaciones de la noche.
La boyband surcoreana BTS tomó el escenario para interpretar su megaéxito Dynamite, desatando la euforia de millones de fanáticos alrededor del mundo que seguían la transmisión. Su aparición confirmó el alcance verdaderamente global del Mundial 2026.
El actor y comediante Zach Galifianakis fue el encargado de uno de los momentos más divertidos de la noche, presentando a Justin Bieber al escenario como si fuera un jugador que ingresara como sustituto en un partido, en una parodia que arrancó carcajadas en todo el estadio.
EL CIERRE
El cierre del espectáculo estuvo a cargo de Shakira, quien interpretó Dai Dai, el himno oficial del Mundial 2026, en una actuación que incluyó su esperada coreografía junto a los Ghetto Kids, los célebres bailarines niños de Uganda que se convirtieron en fenómeno viral mundial. Posteriormente compartió escenario con el artista nigeriano Burna Boy en una celebración de la diversidad cultural que representa este torneo.
La barranquillera también protagonizó un emotivo homenaje a los niños de todas las nacionalidades presentes en el Mundial, en una imagen que cerró el espectáculo con una carga de simbolismo que no dejó a nadie indiferente.
FUENTE: GLOBOVISION
FOTO: CORTESÍA
