El presidente de Colombia, Gustavo Petro, entregó cinco mil 300 hectáreas de tierras que pertenecieron a narcotraficantes y paramilitares, a 504 familias, en su mayoría víctimas de la violencia en Puerto Boyacá, en la zona del Magdalena Medio.

CIUDAD MCY.- Durante su alocución, el mandatario aseveró que la entrega de tierras es un proceso incompleto si a la par no se ejecuta un cambio en el modelo de propiedad, en referencia a quienes acaparan terrenos de manera ilícita o los mantienen insuficientemente explotados.

“La tierra y el agua no pueden ser del narcotráfico, no pueden ser de los señores de la tierra que no la producen, tienen unas ganaderías, unas vacas gordas, toros gordos indudablemente… pero la tierra fértil debe ser del campesinado, para producir alimentos”, expresó el jefe de Estado.

Consideró asimismo que la Reforma Agraria en el Magdalena Medio no será exitosa sin una reducción en los costos de transporte y se refirió en este punto a la reactivación de la línea férrea entre La Dorada y Chiriguaná.

También objetó la importación de insumos básicos y propuso que los campesinos no se dediquen únicamente a los cultivos, sino que resaltó la importancia de que sean dueños de las plantas procesadoras para aumentar el valor de sus productos.

“La agroindustria tiene que ser de propiedad del campesinado. Todavía no he podido inaugurar la primera planta de leche en polvo, hay que hacer leche en polvo porque hay que bajar el precio de los alimentos en Colombia”, apuntó.

Petro lamentó igualmente que existan tantos terrenos que podrían ser explotados y se mantienen sin producir nada.

“Colombia tiene 15 millones de hectáreas de tierra fértil, tal como la que nos rodea, improductiva. Toda la agricultura que tenemos en Colombia cabe en seis millones de hectáreas. Eso haría de inmediato la mejor fórmula económica para detener la inflación, que no es subir la tasa de interés como estúpidamente han hecho, sino que es produciendo más alimentos”, planteó.

De los 49 predios adjudicados hoy, 21 están relacionados con procesos de extinción de dominio, medidas cautelares o estuvieron bajo administración de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), lo que evidencia su origen en dinámicas ligadas al conflicto y a economías ilegales, según trascendió.

La jornada se llevó a cabo en una región golpeada por el paramilitarismo, donde la tierra fue utilizada como mecanismo de control territorial, político y social, así como para el lavado de activos a través de redes conformadas por testaferros y operaciones asociadas al narcotráfico, destacó por su parte una comunicación de la Presidencia.

FUENTE: PL

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