CIUDAD MCY.- En el estado Aragua, la incorporación de herramientas digitales en la gestión legislativa comienza a redefinir la relación entre el Consejo Legislativo y la ciudadanía. Más que un proceso de modernización, el uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) apunta a abrir canales reales de participación en la toma de decisiones públicas.
El cambio central radica en pasar de un modelo informativo a uno interactivo. Plataformas de mensajería, redes sociales y formularios digitales permiten que ciudadanos envíen propuestas, denuncias o solicitudes directamente al Parlamento, reduciendo la distancia entre la institución y la vida cotidiana.
A esto se suman mecanismos de transparencia como portales de datos abiertos y la transmisión en vivo de sesiones. La digitalización de leyes y actas facilita el acceso a la información pública y fortalece la contraloría social, al eliminar intermediarios.
Sin embargo, el avance enfrenta limitaciones. La brecha digital y las fallas en conectividad obligan a priorizar herramientas accesibles y de bajo consumo de datos. En este contexto, los medios comunitarios siguen siendo clave para ampliar el alcance del debate legislativo.
El reto no es solo técnico. La efectividad de estas plataformas depende de la capacidad institucional para procesar y responder a las demandas ciudadanas. Sin esa voluntad, la tecnología corre el riesgo de convertirse en una vitrina sin impacto.
En un escenario marcado por la necesidad de mayor confianza pública, la digitalización del parlamento regional abre una posibilidad concreta: acercar el Poder Legislativo a la gente y convertir la participación en un proceso continuo, más allá de los espacios formales.
PRENSA CLEBA
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