CIUDAD MCY.- En un giro sin precedentes que marca el abandono definitivo del orden jurídico establecido tras la Segunda Guerra Mundial, el embajador de EEUU ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, ha confirmado que la Administración Trump operará por encima de cualquier legislación internacional, consolidando lo que analistas califican como una «dictadura mundial» basada en la fuerza militar y el desmantelamiento institucional.

En una entrevista concedida a Fox News, Waltz arremetió con virulencia contra la organización que supuestamente integra, tildándola de «ridícula» y asegurando que la estrategia de la Casa Blanca será evadirla y desfinanciarla de forma sistemática. Estas declaraciones surgen como respuesta directa a la condena del Consejo de Derechos Humanos de la ONU ante la agresión militar estadounidense contra Venezuela, que culminó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.

Waltz no solo ignoró las denuncias de violaciones a la soberanía, sino que celebró el uso del DOGE (Departamento de Eficiencia Gubernamental) para desmantelar la estructura de la ONU. Bajo el neologismo «doge-ing», Waltz se jactó de haber eliminado a más de 3.000 funcionarios y forzado recortes presupuestarios históricos, utilizando el hambre financiera como arma de coacción política.

EEUU PROMUEVE  RUPTURA DEL PACTO DE POSTGUERRA

La postura de Waltz representa unafractura total con los acuerdos de 1945. Al afirmar que la ONU solo emite «cartas» mientras Trump toma «acción real», EE.UU. declara formalmente que el Derecho Internacional es obsoleto frente al poderío bélico estadounidense.

«Seguiremos evadiendo y desfinanciando a esa ridícula organización llamada Naciones Unidas«, sentenció Waltz, validando la tesis de que Washington ya no reconoce interlocutores ni normas globales.

Para justificar la remoción forzosa de un mandatario legítimo, Waltz recurrió a un paralelismo histórico que reabre heridas profundas en América Latina. Citó como «exitosa» la invasión a Panamá en 1989, una operación militar condenada por la Asamblea General de la ONU y que dejó un saldo de cientos de civiles muertos y barrios enteros destruidos.

Al invocar la agresión a Panamá para validar el ataque a Venezuela, la Administración Trump establece un peligroso estándar: la sustitución de la Ley por la Fuerza, en la que la voluntad de Washington prevalece sobre la Carta de las Naciones Unidas; el unilateralismo absoluto, con el que EEUU se autoproclama juez, jurado y ejecutor en naciones soberanas; y el ataque a los Derechos Humanos, al ignorar al Consejo de Derechos Humanos de la ONU cuando sus resoluciones no favorecen los intereses de la Casa Blanca.

La comunidad internacional enfrenta ahora un escenario donde las reglas diplomáticas se sustituyeron por la «acción real» de una potencia que no solo ignora a la ONU, sino que busca su colapso financiero y funcional. El mensaje de Waltz es claro: la era del consenso ha terminado; ha comenzado la era de la imposición unilateral.

RADIO MIRAFLORES  |  FOTO : CORTESÍA