CIUDAD MCY.- Un reciente estudio realizado por el Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbruecke (DIfE) y la Universidad de Medicina de Berlín determinaron que la alimentación restringida en el tiempo, conocida como ayuno intermitente, no mejora la salud metabólica ni cardiovascular si no se reduce la ingesta calórica.

Estos resultados demuestran que modificar el horario de las comidas, sin disminuir el número total de calorías, no aporta beneficios clínicos notorios en los principales indicadores metabólicos. La disminución del peso corporal sigue siendo el motivo por el cual, cada vez más personas eligen realizar este método.

Sin embargo, sí se observaron alteraciones en el reloj biológico interno de las participantes. El estudio ChronoFast, encabezado por la profesora Olga Ramich y realizado en Alemania, incluyó a 31 mujeres con sobrepeso u obesidad. El análisis no encontró efectos sobre el peso corporal cuando no hubo reducción de calorías, aunque los investigadores alemanes señalan que otros trabajos con ayuno intermitente y reducción calórica han mostrado descensos de peso.

¿CÓMO  SE REALIZÓ EL ESTUDIO?

Durante dos semanas, cada una de las personas alternó dos horarios: uno temprano (de 8:00 a. m. 4:00 p. m.) y otro tardío (de 1:00 a 09:00 p. m. ), pero mantuvo la misma cantidad de calorías y nutrientes a diario.

Se llevaron a cabo pruebas de tolerancia a la glucosa, análisis sanguíneos y evaluación de parámetros como sensibilidad a la insulina, perfil de lípidos y marcadores inflamatorios.

Los resultados del estudio indicaron que cambiar únicamente el horario de ingesta no produjo mejoras relevantes en los niveles de glucosa, insulina, lípidos ni en los marcadores de inflamación.

Ramich explicó en que los beneficios reportados por estudios anteriores probablemente se debieron a una reducción no intencionada de la ingesta calórica, más que al horario restringido en sí.

Pese a la ausencia de ventajas metabólicas, la investigación sí detectó un desplazamiento en los ritmos circadianos. El equipo empleó un método avanzado desarrollado por el profesor Achim Kramer para determinar la fase circadiana a partir de muestras de sangre.

FUENTE : RT

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