Organizaciones ambientalistas, autoridades gubernamentales, turistas y prestadores de servicios playeros dejaron significativos aportes para que 86 tortuguillos llegaran al mar, lo que dejó en claro la efectividad de la educación para el cuidado y conservación de especies
CIUDAD MCY.- La noche del domingo 20 de septiembre la Bahía de Cata, ubicada en el municipio Ocumare de la Costa de Oro, fue escenario para la eclosión de 86 tortuguillos de la especie caretta caretta, hecho que marcó un hito en las acciones destinadas a la preservación y cuidado de las especies.
Lo trascendental del hecho fue la comunicación y el trabajo mancomunado entre los distintos cuerpos civiles de protección, gubernamentales y usuarios del balneario caribeño, pues una vez se detectó la existencia del nido con más de un centenar de huevos, todos hicieron el mayor esfuerzo y aporte por salvaguardar a los ejemplares.
El director de la Sociedad Científica Henri Pittier (SCHP), Rafael Fernández, explicó que esto es resultado de largas jornadas de concientización y educación a todos los sectores.
“Ahora se están haciendo los reportes, tenemos movimientos para la conservación de los nidos en diferentes playas de Aragua; distintas organizaciones y también los entes del Estado se han abocado a apoyar estas iniciativas”, resaltó.
DESCUBRIMIENTO Y CUIDADOS
El descubrimiento del nido se produjo por acción un perro que escarbaba en la arena. Una vez que las personas cercanas visualizaron el contenido, hicieron el llamado a los entes pertinentes, quienes sanearon y acordonaron la zona.
“Se hizo una protección para evitar que la gente caminara sobre el sitio, así como la instalación de toldos. También efectuamos un cercado, con una malla más cerrada, limitar el acceso de perros, gatos u otros animales domésticos que hacen vida en la playa”, relató el director de la SCHP.
Un punto de vital importancia para el conocimiento de la colectividad, y que desde esta organización civil se resalta, es la presencia de las tortugas en el litoral aragüeño, por consecuencia de las condiciones climatológicas y ambientales, propicias para la puesta de huevos.
“Nosotros tenemos condiciones estables y extraordinarias en cualquier época del año, aunque la temporada de desove, tiene en teoría unos meses cerrados, las tortugas en la entidad desovan que todos los meses, cosa distinta a lo que pasa en algunos países”, aclaró Fernández.
Su llamado a los usuarios fue a la conciencia de tener mayores atenciones con estos espacios, donde muchas especies conviven.
“Aquí hay muchísima vida marina, por eso es importante regresar todos los elementos que traemos (…) el plástico no vive en la playa, las chapas de las botellas no son parte de la arena, recojan todos sus desechos y mantengamos nuestras playas limpias”, puntualizó.
THAIMARA ORTIZ
FOTOS | SOCIEDAD CIVIL HENRI PITTIER

