CIUDAD MCY.- El Consejo de Ministros aprobó este martes el proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial, una norma que adapta el marco jurídico español al Reglamento europeo de inteligencia artificial y establece las bases para garantizar un uso seguro, transparente y supervisado de esta tecnología en España.
El proyecto establece la obligación de garantizar la supervisión humana en aquellos sistemas de inteligencia artificial que puedan afectar a derechos fundamentales, de forma que las decisiones relevantes no queden completamente automatizadas sin intervención o control de personas.
Asimismo, refuerza las exigencias de transparencia algorítmica, con el objetivo de que el funcionamiento de los sistemas de IA sea comprensible, trazable y auditable, especialmente en ámbitos sensibles como el empleo, la educación o el acceso a servicios públicos. La norma incluye además medidas específicas para la protección de los menores, con el fin de prevenir riesgos derivados del uso de estas tecnologías en entornos digitales.
Además, se tipifican responsabilidades claras para los operadores, desarrolladores y usuarios que utilicen o comercialicen sistemas prohibidos por la normativa europea, en línea con el Reglamento de Inteligencia Artificial aprobado por la Unión Europea, estableciendo obligaciones de cumplimiento y supervisión en función del nivel de riesgo de cada sistema.
La ley también define un régimen sancionador estructurado en infracciones leves, graves y muy graves, que permite una respuesta proporcional en función del impacto y la gravedad del incumplimiento. Las sanciones económicas pueden alcanzar hasta el 7% del volumen de negocio anual global de la empresa o hasta 35 millones de euros en los casos más graves, además de contemplar criterios de proporcionalidad, reincidencia y capacidad económica del infractor.
La norma adapta el Reglamento europeo de inteligencia artificial, que establece una clasificación de los sistemas en función de su nivel de riesgo para las personas. Este marco regula de forma diferenciada los distintos usos de la IA, imponiendo obligaciones más estrictas a los sistemas de alto riesgo y prohibiendo aquellos considerados inaceptables por su impacto en la seguridad, los derechos fundamentales o la dignidad de las personas, como los que generan deepfakes sexuales o los que emplean técnicas de manipulación subliminal.
FUENTE: EL FOCO
FOTO:CORTESIA
