Es el punto de partida donde la fe, la unión y el amor se entrelazan para conmemorar el calvario de Jesucristo
CIUDAD MCY.- Con el repique de las campanas y el aroma a incienso, la feligresía católica se prepara para dar inicio a la Cuaresma, un periodo de seis semanas de reflexión y penitencia que precede a la Semana Santa.
El Miércoles de Ceniza no es solo una fecha en el calendario litúrgico; es el punto de partida donde la fe, la unión y el amor se entrelazan para conmemorar el calvario de Jesucristo.
ORIGEN POR DEVOCIÓN Y AYUNO
La tradición de los cuarenta días de preparación se remonta al siglo IV. Originalmente, el camino hacia la Pascua comenzaba un domingo. Sin embargo, dado que el domingo es considerado por la liturgia cristiana como un día de fiesta (el Día del Señor) en el que no se practica el ayuno, la Iglesia decidió en los siglos VI y VII trasladar el inicio al miércoles previo. De esta manera, se garantizaba el cumplimiento estricto de los cuarenta días de penitencia antes del inicio de la Semana Mayor.
SIMBOLISMO DE LA CENIZA: DEL POLVO A LA FE
La palabra «ceniza» proviene del latín cinis, que representa el producto final de la combustión. En el contexto religioso, su significado es profundo: simboliza la humildad, la penitencia y la naturaleza efímera de la vida.
Las cenizas utilizadas en la Misa provienen de las palmas bendecidas en el Domingo de Ramos del año anterior; son quemadas los restos de las palmas, se rocían con agua bendita y se aromatizan con incienso.
Estas costumbres buscan.
LEGADO QUE TRASCIENDE GENERACIONES
Para los creyentes, este día representa una oportunidad de introspección para reconocer la condición pecadora y someterse a un proceso de conversión. Es un llamado a «tomar conciencia» y renovar el espíritu.
Esta devoción se mantiene viva gracias al testimonio de familias que protegen la tradición.
Antonia Ramírez, fiel católica, relata con emoción lo que este día significa para su hogar
»Esta es una tradición que fue inculcada por mi abuela y luego por mi mamá. Siempre asistimos a la iglesia para que el padre nos coloque la ceniza; es un símbolo que va más allá de una marca en nuestro cuerpo. Es dar comienzo a la Semana Santa y caminar junto a todo lo que vivió nuestro amado Jesucristo», comentó Ramírez
Por su parte Katiusca Ortega comentó, “Esta fecha es ideal para reconciliarnos con Dios y pedirle perdón por nuestros pecados, además de que sirve para reencontrarnos como feligresía»
Finalmente este acto de fe, la comunidad católica se declara lista para transitar los cuarenta días que conducen a la celebración más importante de su fe: la Resurrección.
YORBER ALVARADO
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