CIUDAD MCY.- Este sábado, el Polideportivo Zona Juventud de Coro, estado Falcón, fue escenario de la unión de ritmos tradicionales de Venezuela y Colombia durante el segundo día del 3er capítulo del Festival Mundial Viva Venezuela.

El ocaso se vistió de celebración con la entrada del grupo “Danzas Eleggua” que bailó al son de ritmos tradicionales de Falcón y dio la bienvenida a un atractivo pasacalles, protagonizado por cofradías de San Juan Bautista y San Benito que presentaron su danza de colores y banderas ondeantes.

Luego, subió al escenario la agrupación “Tamborcito grande”, del estado Falcón, para mostrar cómo las tradiciones del país se expresan en las nuevas generaciones. Este grupo es dirigido por los activistas culturales Johana Rodríguez e Iván Betancourt y está conformado por 11 niños y 4 adultos, quienes participaron en la majestuosa inauguración del 1er capítulo del Festival Mundial Viva Venezuela, realizada en el estadio Monumental Simón Bolívar de La Rinconada, en Caracas, junto a “Vasalllos de Venezuela” y el grupo de tambor coriano “La Camachera”.

Al concierto también se sumó el poeta Frank Calles, quien viajó desde la península de Paraguaná para recitar versos en décima y resaltar valores patrióticos. “Hay que apreciar la décima como baluarte de nuestra identidad, como elemento transformador de nuestra cotidianidad”, dijo.

Después, la Escuela de Danza Miriam Castellanos presentó su célebre espectáculo de tambor veleño y dio paso a la presentaciones de la agrupación Kanvahué, que conmovió al público espectador con la  interpretación de un variado repertorio de la canción necesaria venezolana y latinoamericana.

En medio de la frescura nocturna, la alegría y la parranda se hicieron presentes con la llegada de Abel Rodríguez y su banda, invitados especiales de Bucaramanga, Colombia. El conjunto musical trajo a escena un nutrido repertorio de música carranguera o campesina, también conocida como “raspa canilla”. Rodríguez y su grupo también interpretaron temas de vallenato y resaltaron los lazos culturales que unen a Venezuela y Colombia.

De vuelta a Venezuela, la agrupación Antaru, del estado Zulia, llegó a la tarima para mostrar su fusión de ritmos. Los artistas sorprendieron al público al presentar al niño Jesús David Díaz, quien interpretó de forma impecable el sonido de la flauta con su voz. Antaru significa “Santa Rosa” en el idioma indígena Añu y hace referencia al nombre de esa localidad zuliana.

En esta noche musical, los tambores afianzaron su protagónica participación con las agrupaciones “Danzas La Vela”, “Estampas corianas”, “Ayé y fuego” y “Tambor independencia”, que con sus repiques resaltaron este género musical emblemático del estado Falcón.

El cierre de este variado concierto estuvo a cargo de la Orquesta Comampoli que hizo bailar a los presentes con su show variopinto de salsa, merengue y ritmos tropicales.

Prensa MPPC