A más de 250 años de la fundación del pueblo, la historia del «Soldado de Cristo» y su llegada accidental a las costas aragüeñas sigue viva en una reliquia sagrada y una fe inquebrantable.

CIUDAD MCY.- La historia de San Sebastián en Ocumare es una mezcla de providencia y valentía. Desde la colocación de su primera piedra en 1766, hasta la custodia de una reliquia ósea del propio santo, el municipio Costa de Oro no solo celebra a un protector, sino que narra la vida de un hombre que prefirió la muerte antes que renunciar a su fe. Según los relatos del padre Santiago Araujo, la presencia del santo en esta tierra fue, en parte, un destino escrito por el mar.

​EL SOLDADO QUE DESAFIÓ A UN IMPERIO

​San Sebastián no fue un hombre de iglesia en el sentido tradicional; fue un capitán de la guardia del emperador Diocleciano en el siglo III. Miembro de una familia cristiana, utilizaba su rango militar para visitar y alentar a los cristianos encarcelados.

​Al ser descubierto, fue condenado a morir bajo una lluvia de flechas (asaeteado) atado a un árbol. Sin embargo, sobrevivió gracias a los cuidados de Santa Irene. Una vez recuperado, lejos de huir, regresó ante el emperador para denunciar su crueldad. Su destino final fue el martirio en la Vía Appia, donde pronunció la frase que hoy resuena en los altares de Ocumare: ​»Prefiero ser enemigo de los hombres que ser enemigo de Dios».

​UN ERROR DEL DESTINO: LA LLEGADA A OCUMARE

​La llegada de la imagen de San Sebastián a Ocumare de la Costa guarda una anécdota peculiar. Originalmente, la imagen no estaba destinada a este pueblo, sino a Puerto Cabello (Borburata). No obstante, tras un intercambio de imágenes y dificultades logísticas para su traslado, el santo encontró su hogar definitivo en la costa aragüeña.

​Este hecho fortaleció la devoción de los terratenientes de la época. El 16 de junio de 1766, se colocó la primera piedra de lo que originalmente se pensaba llamar la iglesia de la «Santa Cruz». Fue en 1771 cuando, por orden episcopal, se designó oficialmente como la Parroquia San Sebastián Mártir, consolidando así el nombre y el patronazgo del pueblo.

​TESOROS DE FE: LA IMAGEN Y LA RELIQUIA

​El patrimonio religioso de la parroquia cuenta con dos elementos extraordinarios:

​La Imagen Bicentenaria: Tras la desaparición de la primera talla fundacional, la imagen que hoy preside el templo tiene aproximadamente 200 años de antigüedad y es considerada una joya arquitectónica y artística única.

​La Santa Reliquia: La iglesia custodia un pequeño fragmento blanco (osamenta) que, según la tradición y estudios históricos, pertenece a los restos originales del santo rescatados de las catacumbas de Roma.

​UN LEGADO QUE RESISTE EL TIEMPO

​A pesar de que las celebraciones han sido interrumpidas en momentos puntuales de la historia por lluvias torrenciales o pandemias, la devoción no ha hecho más que crecer. Hoy, San Sebastián no es solo una estatua de madera; es el símbolo de la resistencia y la identidad de un pueblo que, como su patrón, se mantiene firme frente a las adversidades.

​Cada enero, cuando el «Soldado de Cristo» recorre las calles de Ocumare, el pueblo no solo celebra a un mártir antiguo, sino la fundación de su propia historia

REINA BETANCOURT  |  CIUDAD MCY