Correr a cuatro patas por un parque, emitir aullidos ante las personas o sentir que el alma pertenece a una especie distinta a la humana. Los therians se identifican intrínsecamente como animales no humanos

CIUIDAD MCY.- Un término curioso ha inundado las diferentes plataformas digitales, los llamados “Therians”, quienes han desatado un intenso debate social no solo en Venezuela sino en otras partes del mundo.

Correr a cuatro patas por un parque, emitir aullidos en la privacidad de una habitación o sentir que el alma pertenece a una especie distinta a la humana. Los therians, personas que se identifican intrínsecamente como animales no humanos, han salido del nicho de los foros de los años 90 para instalarse en el centro de la conversación digital, planteando una interrogante que sacude las estructuras sociales: ¿Es posible que la identidad humana sea, para algunos, el cuerpo equivocado?.

Es común confundirlos con los “furries”, otra subcultura de internet, sin embargo, la diferencia clave radica en la motivación, mientras estos se asocian a una comunidad de fanáticos que adoptan disfraces y personajes de animales antropomorfos con fines lúdicos o creativos, los therians afirman que su vínculo con el animal no es un disfraz sino su identidad.

El debate académico ha sumado voces como la del psicólogo argentino Fernan Arana, quien destaca que el impacto mediático es «inversamente proporcional a la producción científica». Para Arana, los therians presentan rasgos del dominio autista, especialmente por los déficits de comunicación. Asumir esta identidad lo lleva a actuar protegido por ña percepción de autonomía en personas neurodivergentes.

Los expertos coinciden en que no existe una psicosis o desorganización cognitiva. El therian sabe que es humano, pero siente que su “software” interno es animal.

​En parte de Latinoamérica la tendencia ha cobrado fuerza con utilidad de regulación emocional. Para un adolescente abrumado, identificarse con la libertad de un lobo o la agilidad de un gato ofrece un espacio de desahogo.

¿LLEGARON A VENEZUELA?

Aunque originalmente el fenómeno se ha hecho más visible en países como Argentina o Uruguay, donde reuniones informales en plazas y videos en parques llamaron la atención, en Venezuela también parece ha encontrado su espacio propio en redes sociales, pero, más inclinado a la burla de dicho fenómeno.

En Venezuela no se ha registrado el primer caso de therian comprobado, en las redes sociales del país hay personas que manifiestan interés por crear una comunidad, pero, temen a ser juzgados y atacados, por lo que mantienen su nombre y rostro en anonimato.

CARACAS: LEY VS  LIBRE DESARROLLO 

 Con la reciente aparición de esta subcultura en el bulevar de Sabana Grande, en Caracas, se ha generado el debate sobre los límites del comportamiento en espacios públicos. Ante esta situación, es fundamental conocer lo que establece la normativa vigente del Municipio Libertador.

La Ordenanza de Convivencia Ciudadana, publicada en mayo de 2023 (N° 4940-23), en sus artículos 17 y 25 estipula que cualquier conducta que altere la paz o genere hostigamiento puede ser sancionada.

Si un funcionario de seguridad determina que el «comportamiento animal» afecta el orden, el infractor podría enfrentar una multa de 100 veces el valor de la moneda de mayor denominación del BCV o 40 horas de trabajo comunitario.

Sin embargo, la ley también garantiza libertades individuales. El artículo 20 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y el artículo 10 de la mencionada ordenanza protegen el derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad. Por lo tanto, mientras no exista agresión o bloqueo de espacios, los ciudadanos tienen derecho a permanecer en la vía pública.

De acuerdo con la Gaceta Municipal, funcionarios de la policía poseen la facultad de abordar a los identificados como therians, pero no puede perseguirlos ni retirarles accesorios si su conducta no transgrede normas de civismo.

REINA BETANCOURT

FOTOS : REFERENCIALES