El juez Alvin Hellerstein además ofreció emitir en breve una resolución sobre si ordenará a la Administración Trump, permita al Gobierno venezolano sufragar los gastos legales para la defensa del presidente Nicolás Maduro y su esposa

Mientras tanto, el presidente Trump interfiere abiertamente en el proceso judicial con declaraciones acusatorias como un precedente más de violación al derecho internacional

CIUDAD MCY.- La segunda audiencia llevada a cabo ante un tribunal del Distrito Sur de Nueva York, en Manhattan, sobre el caso del presidente de Venezuela Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, y quienes permanecen secuestrados en Estados Unidos desde hace 83 días, concluyó este jueves sin que el juez fijara una fecha para una nueva audiencia judicial.

El juez federal, Alvin Hellerstein, prometió emitir en breve tiempo una resolución sobre si ordenará al presidente de Estados Unidos, Donald Trump permita al Gobierno venezolano cubrir los gastos legales en los que están incurriendo el Presidente constitucional Maduro y su esposa, en su comparecencia tras el secuestro de la pareja presidencial en Caracas el pasado 3 de enero, en una acción militar ejecutada contra territorio venezolano por comandos especializados del ejército de Estados Unidos.

Aunque el juez afirmó que no desestimaría el caso en este momento por la cuestión del pago, ha insinuado la posibilidad de que podría reconsiderar esa decisión dependiendo de cómo falle en la disputa sobre los honorarios legales.

“No voy a desestimar el caso”, aseguró el juez Hellerstein durante la trascendental audiencia celebrada este jueves.

Los abogados de Maduro y de su esposa, que también es acusada en el caso, habían solicitado a Hellerstein que archivara el prolongado proceso penal debido a la decisión del Gobierno de Trump de no permitir que Caracas pagara sus honorarios legales, lo que, según ellos, violaba de hecho el derecho de los dos acusados a la asistencia legal en el caso.

TRUMP INTERFIERE EN JUICIO

Previo a la segunda audiencia en el tribunal de Nueva York contra la pareja presidencial, el presidente Trump realizó declaraciones acusatorias sin fundamento, evidenciando una clara interferencia en un proceso judicial, que ya es calificado de infundado e ilegítimo por la defensa del mandatario venezolano.

Trump afirmó ante la prensa que “es un hombre peligroso que ha matado mucha gente, mandó gente a nuestro país. Vació las cárceles en Venezuela para enviarlos a nuestro país. Espero que se le presenten los cargos. Vació sus prisiones para que vinieran a nuestro país. Fue uno de los principales proveedores de las drogas que llegan a nuestro país”.

Estas palabras, pronunciadas sin aportar prueba alguna, buscan influir públicamente en el desarrollo de un caso que se origina en una operación militar violenta e ilegal.

Este acto de interferencia presidencial en un poder judicial ajeno a su cargo resalta cómo Washington busca manipular la opinión pública y el sistema legal contra líderes de naciones soberanas, contraviniendo principios fundamentales del derecho internacional.

MOVILIZACIONES

Desde tempranas horas de este jueves, movimientos sociales estadounidenses se concentraron frente al tribunal para expresar su apoyo al presidente Maduro y su esposa, la primera dama y diputada Cilia Flores.

Mientras enarbolaban banderas y pancartas en las que denuncian el secuestro de la pareja presidencial venezolana, los manifestantes proclamaron que son prisioneros de guerra y que fueron sacados por la fuerza de Venezuela tras la criminal agresión perpetrada por fuerzas militares estadounidenses, el 3 de enero pasado, con saldo de más de cien víctimas. Los congregados en las inmediaciones de la Corte exigieron que se respete la inmunidad de los detenidos.

MARCOS GAVIDIA  I AGENCIAS

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