CIUDAD MCY.- En un nuevo episodio de agresiva injerencia colonial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha oficializado lo que analistas denominan el «Corolario Trump»: una doctrina de apropiación directa de los recursos naturales y las decisiones políticas de las naciones latinoamericanas.
Tras el bombardeo a instalaciones estratégicas venezolanas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores el pasado 3 de enero, el magnate neoyorquino ha dirigido ahora sus amenazas hacia la República de Cuba.
A través de su plataforma Truth Social, Trump lanzó este domingo una advertencia directa al gobierno cubano, dejando claro que el control total sobre el crudo venezolano será utilizado como un arma de asfixia política contra la isla.
«No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero! Les recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde», sentenció el mandatario estadounidense.
En su declaración, Trump justificó esta medida como parte de un plan para desmantelar las alianzas de seguridad en el Caribe, refiriéndose a los cooperantes cubanos en Venezuela como «matones y extorsionadores». Asimismo, el mandatario celebró la muerte de ciudadanos cubanos durante el ataque militar de las últimas semanas en suelo venezolano, evidenciando un desprecio absoluto por los derechos humanos y la vida.
LA DOCTRINA DEL «COLORARIO TRUMP»: AMÉRICA LATINA COMO BOTÍN
La estrategia de la administración Trump no se limita a sanciones, sino que avanza hacia una política de control territorial y financiero. Bajo la premisa de «controlar el dinero» del petróleo venezolano —estimado en transferencias de hasta 50 millones de barriles hacia EE. UU.—, el magnate busca establecer un protectorado económico sobre la región.
Los puntos clave de esta nueva fase de injerencia incluyen apropiación de recursos, extorsión diplomática y uso de la fuerza.
Esta nueva arremetida ha encendido las alarmas en el Consejo de Seguridad de la ONU y en diversos bloques regionales. El secretario general de la ONU, António Guterres, ya ha calificado las acciones estadounidenses como una violación flagrante del derecho internacional.
Mientras el pueblo venezolano se mantiene en las calles exigiendo la liberación de sus líderes, la comunidad internacional observa con preocupación cómo el «Corolario Trump» pretende convertir a América Latina en un tablero de ajedrez donde la soberanía de los pueblos se sacrifica en favor de los intereses energéticos de Washington
RADIO MIRAFLORES | FOTO : CORTESÍA

